Nueva York - Al Gore despunta como favorito entre los 181 candidatos al Premio Nobel de la Paz que se hará público el próximo 12 de octubre en Oslo. El ex vicepresidente de EE.UU. y profeta del cambio climático se mide en la recta final con la ecologista canadiense Sheila Watt-Cloutier, la voz más notable de la comunidad inuit (esquimales) en su lucha por preservar el Artico.
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«El premio tendrá que ver con el cambio climático y los vencedores pueden ser un hombre o una mujer», vaticinó Stein Toennesson, director del Instituto Internacional para la Paz de Oslo (PRIO) y considerado habitualmente por los medios como el oráculo del Premio Nobel en una de sus más codiciadas categorías (premiada de paso con más de un millón de euros).
Gore y Watt-Cloutier son «los dos posibles ganadores este año», concretó Toennesson. «Para el Comité del Nobel puede resultar muy tentador inclinarse por dos candidatos norteamericanos: uno es un activista que encarna la lucha personal y la conciencia mundial, y el otro representa a las víctimas que están sufriendo los efectos del cambio climático». Toennesson apuntó que un tercer candidato colectivo en discordia podría ser el Panel Intergubernamental sobre cambio Climáticode la ONU, cuyo cuarto informe fue presentado este año y establece un vínculo definitivo entre la acción humana y el calentamiento global.
Jan Engeland, al frente del Instituto Noruego de Asuntos Internacionales, confirmó el deseo del Comité del Nobel de recalcar el vínculo entre la paz y el medio ambiente, tres años después de la concesión del premio a la ecologista keniata Wangari Maathai. El año pasado, el Nobel de la Paz fue para el economista bangladesí Muhamad Yunus, el padre de los microcréditos.
El padrino de Al Gore y de Sheila Watt-Cloutier ha sido el ex ministro de Medio Ambiente de Noruega Boerge Brende, considerado como uno de los cerebros más influyentes en las decisiones del comité. «Un prerrequisito para conseguir el Nobel de la Paz es haber marcado la diferencia, y Al Gore ha marcado realmente la diferencia en la cuestión del cambio climático», declaró Brende.
Gore, que esta semana dará precisamente una charla sobre el vino y el cambio climático, sigue cosechando los frutos de «Una verdad incómoda», la película con la que ganó el Oscar al mejor documental y con la que ha logrado difundir el mensaje de estado de « emergencia planetaria». El ex vicepresidente demócrata, que a finales de octubre viajará a España para recibir el Premio Príncipe de Asturias, fue el invitado de honor en la reciente cumbre del cambio climático auspiciada por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que pretende convertirlo en máximo referente mundial de cara a las negociaciones del acuerdo post-Kioto.
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