Fuentes policiales citadas por los medios locales, dijeron todo lleva a creer que el explosivo -que los dos etarras estaban llevando a Madrid cuando fueron interceptados por la policía en Cuenca- debía servir para "un atentado inminente" en la capital, probablemente a principios de esta semana.
El atentado fue desarticulado 11 días después de que la ETA proclamó un cese del fuego válido exclusivamente para Cataluña, tras una reunión secreta en Francia entre el ex número dos del gobierno regional de Barcelona, Josep Lluis Carod Rovira, y los dirigentes del grupo ilegal vasco.
Dejá tu comentario