El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La vigésimoprimera tormenta de la temporada, estimulada por las cálidas aguas del mar Caribe en la región noroeste, ganaba potencia rápidamente y apuntaba al Golfo de México en una trayectoria que la llevaría hacia el estado norteamericano de Florida el sábado.
Un avión de la Fuerza Aérea estadounidense midió los vientos máximos sostenidos del huracán Wilma en cerca de 280 kilómetros por hora, informó el miércoles el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos a las 2:30 a.m. hora del este de Estados Unidos (0630 GMT).
El avión de reconocimiento midió una presión mínima estimada del aire de 892 milibares, la menor presión observada en el 2005 y equivalente a la presión mínima del huracán que alcanzó a los Cayos de Florida en el Día del Trabajo de 1935, dijo el Centro.
A la 01.00 hora local (0500 GMT), el centro del huracán estaba cerca de los 16,9 grados de latitud norte, 82 grados de longitud oeste, unos 280 kilómetros al sur-suroeste de la isla Grand Caimán y unos 655 kilómetros al sudeste de Cozumel (Máxico) de acuerdo al sitio web del Centro de Huracanes (www.nhc.noaa.gov).
Un alerta por huracán estaba en vigencia en la costa este de la península de Yucatán (en México), desde Cabo Catoche a Punta Gruesa, y desde las provincias de Matanzas hacia el oeste hasta Pinar del Río en Cuba, informó el Centro.
Wilma es el ciclón tropical número 21 de la temporada actual en el Atlántico, a la que todavía restan seis semanas y que ha igualado un récord que se remonta a 1933. A su vez, se trata del huracán número 12 de la temporada, máximo histórico sólo igualado en 1969.
La tormenta se dirigía hacia el oeste-noroeste a 13 kilómetros por hora (kph) y se espera que gire al noroeste en las próximas 24 horas. No se prevé que la tormenta afecte Nueva Orleans ni el sur de Mississippi, donde el huracán Katrina dejó más de 1.200 muertos y ocasionó daños estimados en más de 30.000 millones de dólares a fines de agosto. Al Katrina le sucedió el Rita.
El huracán no golpearía las instalaciones petroleras y gasíferas del Golfo de México, que aún están en proceso de recuperación tras el paso devastador de Katrina y Rita.
Pero los futuros de jugo de naranja congelado cerraron el martes en sus máximos de seis años en medio de temores de que el nuevo huracán pueda devastar los naranjales de Florida, que recién comenzaban a recuperarse de los huracanes que destruyeron el 40 por ciento de la cosecha del año último.
"No hemos comenzado a cosechar, así que gran parte de la fruta aún está en los árboles, lo que obviamente es una gran preocupación para los horticultores", dijo Casey Pace, portavoz de la asociación de cultivadores Florida Citrus Mutual.
Florida fue golpeada por cuatro huracanes el último año, y en 2005 sufrió el azote de Dennis, Katrina y Rita.
Dejá tu comentario