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23 de febrero 2006 - 00:00

Antiárabes daneses en auge por dibujos

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Copenhague - Junto a Holanda, Dinamarcafue durante décadas el paradigma de país europeo abierto, tolerante y humanista. Hoy, como en Holanda, la inquietud ante el integrismo islámico y el escepticismo frente a la inmigración de origen musulmán hacen que la sociedad danesa se esté cerrando cada vez más. Una tendencia que la crisis de las caricaturas amenaza con acentuar.

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Hasta el momento, todos los sondeos de intención de voto muestran que el gran beneficiado de la convulsión provocada por las viñetas de Mahoma es el antiinmigración Partido Popular Danés (DF, derecha populista), aliado parlamentario del gobierno liberal-conservador aunque no forme parte de él. De acuerdo con el más llamativo de estos sondeos, publicado por el diario «Boersen», el DF conseguiría hoy 18% de los votos. Una cifra sin precedentes (logró 13,3% en las elecciones de 2005) que lo consolidaría como tercer partido del país, dejándolo a sólo tres puntos de los socialdemócratas, y que otorgaría al bloque gubernamental 58% del voto.

Para ciertos sectores de la izquierda, la agresiva retórica del DF, además de la ley de extranjería danesa (desde 2001 una de las más estrictas de Europa), ha sido uno de los detonantes del conflicto actual, dado que habría contribuido a un creciente malestar entre la comunidad musulmana de Dinamarca en el que las caricaturas habrían sido la gota final.

En los últimos tiempos, la dirección del partido que lidera Pia Kjaersgaard ha tratado de suavizar ligeramente su imagen.

Cuando estalló la crisis, recordó a sus bases que «sus adversarios» son los extremistas islámicos y no los musulmanes en general. Sin embargo, de cuando en cuando, el ala más radical sigue soltando exabruptos islamófobos que parecen devolver al DF a los días no muy lejanos en que el diputado Jesper Langballe calificó al islam de «peste que se abate sobre Europa».

Algunos de los detractores del partido tampoco se distinguen por su mesura. Una docena de prominentes escritores daneses comparó en diciembre el clima que se vive actualmente en Dinamarca al de la Alemania nazi de los años '30. Incluso voces aparentemente sensatas, como la del diputado socialista de origen paquistaní Kamal Qureshi, contribuyen a atizar el fuego con exageraciones.

  • Ruptura
  • Otro motivo de satisfacción para el DF es la caída en desgracia de Islamisk Trossamfund (comunidad religiosa islámica), la agrupación que viajó por Medio Oriente para recabar apoyo a su campaña contra las viñetas. Todos los partidos, incluidos los más opuestos a la ley de extranjería (socialistas y radical liberales), han roto sus relaciones con los imames que la dirigen debido a las sospechas de que propagaron informaciones falsas o sesgadas para provocar un sentimiento antidanés en el mundo musulmán.

    El DF ha ido más lejos: ha exigido que se investiguen los permisos de residencia de los líderes de Islamisk Trossamfund de cara a una eventual expulsión del país, e incluso que se revisen los procesos de concesión de la nacionalidad danesa a quienes ya la poseen.

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