Apura Estados Unidos un acuerdo para esta semana
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Trump advierte que quedan "48 horas" para llegar a un acuerdo mientras Irán intensifica los ataques
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El secretario de la OTAN se reunirá con Trump en medio de la tensión por la guerra en Medio Oriente
Antes de
abandonar
Jerusalén,
Condoleezza
Rice se
mostró ayer
optimista
acerca de un
cese del fuego
en Medio
Oriente
(arriba).
Mujeres
iraníes
vestidas como
terroristas
suicidas se
manifestaron
ayer en
Teherán
contra el
desarme de la
milicia chiita
libanesa
Hizbollah
(abajo).
La funcionaria declinó hablar sobre una eventual liberación de los dos soldados israelíes capturados por el grupo terrorista Hizbollah el 12 de julio, así como del retorno de prisioneros encarcelados en Israel reclamado por la milicia chiita libanesa. Sin embargo, aplaudió la decisión del Estado hebreo de limitar durante 48 horas sus bombardeos aéreos en el Líbano, tras el trágico ataque en la localidad de Qana. En ese sentido, mostró su deseo de que se declare un lapso paralelo de 24 horas más para permitir la salida de civiles de la zona en conflicto.
Tras sus conversaciones con responsables israelíes y libaneses en su segunda visita a Medio Oriente en los últimos ocho días, Rice afirmó que ya hay consenso sobre cuestiones cruciales. Entre ellas, se destaca la necesidad del gobierno libanés de poder extender su autoridad en todo el país, controlado en diversos puntos, sobre todo en el Sur, por milicias de Hizbollah, un objetivo que necesita del despliegue de una fuerza internacional, según la jefa de la diplomacia norteamericana.
«No se permitirá el despliegue de fuerzas extranjeras a no ser que éste sea autorizado específicamente por el gobierno libanés», señaló.
Según el consenso que se baraja en estos momentos, el gobierno libanés deberá respetar la Línea Azul delimitada por Naciones Unidas entre su país e Israel, y desplegar sus fuerzas en la frontera.
El presidente estadounidense, George W. Bush, volvió a resistir las presiones internacionales, más fuertes desde el episodio de Qana, por una tregua inmediata y no negociada en el Líbano.
Bush insistió, además, en el derecho de Israel a defenderse y en la responsabilidad de Hizbollah en el conflicto.
El mandatario repitió que su gobierno trabaja «con urgencia» en una paz «duradera» y «viable» que pasará por restaurar la soberanía del gobierno libanés sobre la totalidad del territorio y por el despliegue «rápido» de una fuerza multinacional.
Sin embargo, confirmó que «probablemente no haya» soldados estadounidenses en tal fuerza, algo debido, según analistas, al fuerte esfuerzo que demanda a EE.UU. su presencia en Irak y Afganistán.
En tanto, una reunión en la ONU para planificar la nueva fuerza pacificadora para el Líbano fue suspendida ayer sin fecha, «hasta que haya más claridad política», según dijo un portavoz.




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