Gaza y Jerusalén (EFE, Reuters, AFP) - «Nuestro pueblo es tan fuerte como las montañas y nadie nos moverá. Israel está equivocado si cree que sus aviones F-16, helicópteros, tanques y misiles pueden asustarnos», dijo Arafat en Ramallah tras sufrir, el miércoles, un ataque a metros de su oficina, en el contexto de una cadena de ataques y represalias en la semana más sangrienta de la «Intifada de Al Aqsa» para ambas partes.
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Fuentes allegadas a Arafat, confinado en esa ciudad desde el 3 de diciembre, dijeron que esperan que la comunidad internacional presione a Israel para que el líder palestino pueda participar en una reunión de la Liga Arabe que tendrá lugar en Beirut a fines de este mes, y en la que los ministros de Exteriores de la Liga tratarán la propuesta saudita para la paz en Medio Oriente. Una encuesta reveló que 52% de los israelíes aprueba la iniciativa de paz de Arabia Saudita, sin embargo, 60% es reticente a una retirada «uni-lateral» de los territorios autónomos de Gaza y Cisjordania, reivindicados por los palestinos para crear un Estado independiente.
La iniciativa del príncipe heredero de Arabia Saudita, Abdulá Bin Abdelaziz, se basa en el principio de que, a cambio de la retirada de Israel de todos los territorios ocupados desde la Guerra de los Seis Días de 1967 y de la creación de un Estado palestino con capital en Jerusalén, los Estados árabes entablarían «relaciones normales» con el Estado judío. Por otra parte, el sondeo, que fue realizado por el Instituto Panorama-Mercados, indicó que menos de 30% revela que, en caso de un adelanto de las elecciones, 45% de los interrogados no apoyaría a Sharon ni al líder laborista Benjamín Ben Eliezer, su ministro de Defensa en la coalición de unidad nacional. Sin embargo, sigue ganando apoyo popular el ex primer ministro Benjamín Netanyahu, quien disputará a Sharon el liderazgo del bloque de derecha, Likud.
Durante la jornada, el ejército israelí ocupó un campo de refugiados en Cisjordania y provocó la muerte de dieciséis palestinos. Poco antes, al este de Tel Aviv, un kamikaze se mató en el hotel de un asentamiento judío, hiriendo a diez israelíes. Anoche otro hombre irrumpió en una colonia judía y mató a cuatro personas, tras lo cual fue ultimado, mientras aviones F-16 bombardearon el cuartel de inteligencia palestino en Cisjordania. Por otra parte, Sharon rechazó las críticas del secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, que el miércoles lo invitó a «reexaminar» su política y replicó que Israel está ejerciendo «un legítimo derecho a la autodefensa», contra la «guerra terrorista» desencadenada por la AP, que a su vez denunció la «salvaje agresión» israelí. En tanto, en un intento por poner fin al estancamiento de las negociaciones, el presidente George W. Bush anunció el retorno del enviado estadounidense a la región Anthony Zinni.
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