4 de marzo 2002 - 00:00

Ataques palestinos dejan 11 muertos más en Israel

Jerusalén (EFE, Reuters, AFP, ANSA, DPA) - El espectro de una guerra a gran escala siguió tomando cuerpo ayer en Medio Oriente, donde nuevos atentados palestinos se cobraron la vida de otros 11 soldados y civiles israelíes, elevando a 21 las bajas del sangriento fin de semana. Además, tres palestinos murieron en diversos actos de represalia.

En tanto, el gobierno de Ariel Sharon rechazó ayer la publicitada iniciativa diplomática saudita para reanudar las negociaciones de paz con los palestinos y poner fin a 17 meses de sangrientos enfrentamientos en la región. El plan fue rechazado en la reunión semanal del Consejo de Ministros porque «pone en peligro la seguridad de Israel».

«Cualquier resolución que exhorte a una retirada israelí a sus fronteras de 1967 hace que las negociaciones sean superfluas», dijo el secretario del Gobierno israelí, Guideon Saar.

El último atentado se produjo ayer a la mañana al noreste de la ciudad cisjordana de Ramallah, cuando un francotirador palestino comenzó a disparar contra un puesto del ejército israelí en los alrededores del asentamiento judío de Ofra, matando a nueve israelíes (siente soldados y dos colonos).

La emboscada fue reivindicada por las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, milicia vinculada a Al Fatah -el grupo que a su vez responde a Yasser Arafat-, que también asumió la responsabilidad del atentado palestino del sábado en pleno corazón de Jerusalén Occidental, donde un miliciano suicida hizo estallar una bomba en un barrio ultraortodoxo judío, matando a 10 israelíes.

• Responsables

Además, el grupo fundamentalista Yihad Islámica reivindicó ayer un ataque en el paso de Kissufim, en la Franja de Gaza, donde un colono judío murió y otros cuatro fueron heridos. Un policía israelí también murió por disparos recibidos en Cisjordania, al este de Jerusalén.

La emboscada de ayer fue interpretada por observadores como un hecho embarazoso para el poderoso ejército israelí, que puso una vez más de relieve las dificultades de defender asentamientos judíos en Gaza y Cisjordania rodeados por amplios territorios árabes.
El gabinete de seguridad israelí se reunió ayer de urgencia para estudiar las medidas a seguir y el gobierno autónomo palestino comenzó a prepararse para una represalia sin precedentes.

En la primera represalia israelí al atentado palestino cometido el sábado en un barrio judío de Jerusalén, aviones caza F-16 y helicópteros Apache atacaron objetivos de las fuerzas de seguridad palestinas, a pocos metros del cuartel general de Arafat en Ramallah, Cisjordania, y un policía palestino murió en el ataque.

Además, anoche el ejército israelí cerró la frontera con Egipto, luego de que en los alrededores de Rafah, sur de la Franja de Gaza, se descubrió y desactivó un aparato explosivo, informó la radio israelí, al tiempo que agregó que a raíz del cierre fronterizo, unos mil palestinos quedaron bloqueados en la frontera.

• Servicios secretos

Otros dos miembros de los servicios secretos de la Auto-ridad Palestina (AP) murieron ayer como consecuencia de un enfrentamiento con soldados israelíes en la ciudad cisjordana de Kalkilya, informaron fuentes hospitalarias palestinas. Además, un palestino acusado de colaborar con el gobierno israelí murió en los alrededores de Nablus, al norte de Cisjordania.

En Roma, el papa
Juan Pablo II expresó su «profunda tristeza» ante la escalada, considerando que llevaba hacia la «desesperación y el odio», y llamó a israelíes y palestinos a un alto el fuego.

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