Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro recurrieron a la Justicia electoral para pedir la anulación de la candidatura del otro. Las presentaciones denuncian presuntas irregularidades vinculadas al uso de WhatsApp y una supuesta intervención de Meta en la difusión de contenidos políticos, a pocos días del balotaje del 25 de octubre.
En la primera vuelta, el senador obtuvo el 47% de los votos, mientras que el actual presidente brasileño alcanzó el 45%. Con la segunda vuelta cada vez más cerca, la disputa entre ambos candidatos sumó nuevos cuestionamientos en el ámbito judicial y en las plataformas digitales.
El recurso presentado por Flávio Bolsonaro ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) acusa al mandatario de “abuso de poder”. Según la denuncia, el Gobierno habría utilizado una cuenta oficial de WhatsApp para difundir masivamente información sobre sus acciones y programas durante el período electoral, una práctica que, según el planteo, podría beneficiar la campaña del presidente.
Por su parte, el equipo de Lula prepara una presentación contra el senador por una presunta “manipulación algorítmica” de Meta, la empresa estadounidense propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp. Desde el oficialismo sostienen que el funcionamiento de esas plataformas habría perjudicado la circulación de sus contenidos y favorecido a su rival.
El recurso del presidente, que inicialmente iba a presentarse el martes, fue postergado para este miércoles. Así lo informó el senador Camilo Santana, coordinador de la campaña oficialista, según reportes de medios internacionales.
Lula y Bolsonaro redoblan su batalla judicial en Brasil.
Redes sociales
Las acusaciones contra Meta
La empresa tecnológica quedó en el centro de la controversia por las denuncias sobre el tratamiento de los contenidos electorales de ambos candidatos. El equipo oficialista cuestionó determinadas restricciones en sus publicaciones y acusó a la compañía de perjudicar su campaña frente a la de su rival.
En este contexto, representantes de Meta y abogados de las dos campañas se reunieron el martes ante el Tribunal Superior Electoral. El encuentro tuvo como objetivo revisar el cumplimiento de una orden judicial que exige garantizar condiciones equitativas para ambos postulantes en las plataformas digitales.
La circulación de mensajes y anuncios en redes sociales se convirtió así en uno de los focos de la disputa electoral, a pocos días de la votación que definirá quién ocupará la presidencia de Brasil durante el próximo período.