Los religiosos Leonardo Sandri y Estanislao Esteban Karlic se consagraron como cardenales de la Iglesia católica, luego de que el Papa Bendicto XVI les otorgara sus atributos durante el segundo Consistorio de su pontificado, en la Plaza San Pedro.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Sandri, actual prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, y Karlic, monseñor emérito de Paraná, fueron nombrados junto a otros 21 nuevos cardenales de todo el mundo.
La ceremonia se llevó a cabo a las 10:00 del sábado (hora de Roma), luego de que Benedicto XVI leyera la fórmula de creación y pronunciara los nombres de los nuevos cardenales.
Como lo indica la liturgia, el sumo Pontífice colocó sobre los religiosos designados la birreta cardenalicia de color rojo, que representa la disponibilidad de cada uno a donar la sangre para el Papa y la Iglesia.
Luego, le otorgó a los religiosos la diaconía, es decir, la titularidad de una Iglesia de Roma.
Durante los últimos años del pontificado de Juan Pablo II, Sandri, de 66 años, ocupó el puesto de sustituto para los asuntos generales de la Secretaría de Estado, y fue "ministro del Interior" de la Curia Vaticana hasta junio de 2007.
Adquirió mayor reconocimiento por ser quien pronunciaba los discursos que el pontífice no podía leer, hasta que el 2 de abril de 2005 su imagen recorrió el mundo, cuando anunció oficialmente la muerte de Juan Pablo II.
Por su parte, Karlic, ex titular del la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), es uno de los cinco nuevos cardenales con más de 80 años que fueron designados "por el servicio ejemplar dado a la Iglesia".
Con las nuevas consagraciones, los cardenales con derecho a voto en un eventual cónclave por la muerte del Papa serán 121, uno más del límite fijado por el Papa Pablo VI y pocas veces superado por Juan Pablo II.
En este caso, sólo Sandri podría participar de la elección de la máxima autoridad de la Iglesia, debido a que Karlic se encuentra entre los cinco cardenales que superan los 80 años y no pueden votar por un nuevo Papa.
Dejá tu comentario