El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que durante su encuentro con Donald Trump en julio le manifestó sus dudas sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Irán.
Durante su encuentro en Washington en julio, ambos mandatarios evaluaron distintas vías para abordar la situación con Teherán, entre ellas las negociaciones, una posible intervención militar y el refuerzo del bloqueo.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que durante su encuentro con Donald Trump en julio le manifestó sus dudas sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Irán.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Netanyahu explicó, en un discurso en Jerusalén, que durante aquella reunión ambos analizaron tres alternativas para abordar la cuestión iraní: continuar por la vía diplomática, recurrir a una acción militar o aumentar la presión mediante un mayor bloqueo económico.
Sobre las negociaciones, el mandatario israelí afirmó que no se opone a un acuerdo si este resulta satisfactorio, aunque puso en duda que Teherán esté dispuesto a alcanzarlo: "Le dije que existe una opción antigua. Por supuesto, se puede llegar a un acuerdo. Un buen acuerdo, no tenemos objeciones. Dudo que se pueda llegar a un acuerdo con esa banda de allá, con esos salvajes. Se lo digo: no puede haber un acuerdo".
Como segunda alternativa, Netanyahu mencionó una posible operación militar y aseguró que Israel está preparado para responder si Irán ataca su territorio. La tercera vía planteada fue reforzar el bloqueo contra Teherán. Según Netanyahu, el mensaje sería claro: "Usted decide".
El primer ministro israelí también se refirió a las nuevas sanciones anunciadas por Washington contra Irán y quienes respaldan a su Gobierno. "Lo que hizo ayer el presidente Trump fue intensificar el bloqueo contra Irán, no contra Irán en sí, sino contra quienes apoyan a ese régimen, a esa terrible dictadura. Esto es muy importante", afirmó.
Netanyahu elevó la tensión con Turquía al acusar a Ankara de intentar establecer una presencia militar en el norte de Siria. La disputa escaló luego de que Israel bombardeara una base militar abandonada cerca de la frontera turca.
El gobierno de Recep Tayyip Erdogan rechazó las acusaciones y negó tener presencia militar en el aeropuerto atacado. En paralelo, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, acusó al mandatario turco de llevar a su país hacia una situación peligrosa en Siria.
La disputa también ingresó en la campaña electoral israelí. El Likud, el partido derechista de Netanyahu, incorporó a Erdogan entre los principales adversarios de Netanyahu de cara a los comicios del 27 de octubre. Analistas consideran que el primer ministro busca utilizar la tensión con Turquía para fortalecer su posición antes de las elecciones.