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En octubre de 2002 los jueces de Milán que llevan el proceso a Berlusconi pidieron al Tribunal de Justicia Europeo que se pronuncie sobre la normativa italiana de falsedad en los balances, delito parcialmente despenalizado poco antes.
En el caso SME hay una parte ya juzgada, puesto que Berlusconi fue absuelto por prescripción del delito de soborno a jueces, del que le acusaban los magistrados de Milán en el marco de una operación de venta de la empresa publica alimentaria a mediados de los años 80.
Sin embargo, los magistrados milaneses apuntaban que para llevar a cabo ese soborno y disimularlo Berlusconi habría recurrido a la falsedad de los balances de su empresa Fininvest.
Esa parte del proceso quedó paralizada con la entrada en vigor de la ley de 2002, a la espera de que se pronunciaran los jueces de la UE sobre el recurso planteado desde Milán.
El Tribunal de Justicia de la UE ha rechazado hoy ese recurso, por considerar que no se puede invocar jurídicamente una directiva europea sobre empresas para agravar la pena en el procesos contra Berlusconi.
El órgano judicial comunitario afirma que una directiva no puede, "por sí sola y sin que exista una ley interna de un Estado miembro adoptada para su aplicación, crear o agravar la responsabilidad penal de los inculpados", según un comunicado.
Conocida la sentencia, el abogado de Berlusconi Niccoló Ghedini reclamó el cierre definitivo del proceso, porque "el presunto delito ya no lo es según la normativa italiana".
Por su parte, la presidenta de la sala primera del Tribunal de Milán, Luisa Ponti, afirmó que los jueces comunitarios no han entrado a debatir realmente el fondo del recurso presentado en 2002.
Fuentes judiciales dijeron que en breve podría fijarse una audiencia del caso SME para que los jueces declaren que la falsedad en balance de la que se acusa a Berlusconi ya no es delito o bien solicitar una opinión al Tribunal Constitucional.