El primer ministro acabó así con los rumores -a los que él mismo había dado crédito- sobre su eventual retiro de la arena política, en la que ingresó en 1994.
«Tengo cierta edad y ganas de hacer las cosas que me gustan», había dicho en mayo Berlusconi, que cumplirá 69 años en setiembre y posee una de las mayores fortunas de Italia.