Campesinos y sindicatos volvieron ayer a sitiar La Paz. Hoy prometen atacar el Congreso.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Diversas organizaciones y sindicatos repetirán hoy la marcha hacia la céntrica plaza Murillo para presionar por la convocatoria a una Asamblea Constituyente y por la nacionalización del gas.
El centro de La Paz fue ocupado ayer por miles de maestros, campesinos, comerciantes minoristas, mineros y universitarios, que interrumpieron la circulación de vehículos y obligaron al cierre de comercios y otros establecimientos.
Pese a que las autoridades no aportaron datos sobre el número de manifestantes, la movilización fue la mayor desde el inicio de esta nueva ola de protestas en el país. La marea humana ocupó la avenida de El Prado, la arteria principal de La Paz, así como las calles que rodean la plaza Murillo, donde se encuentra el edificio del Parlamento y el Palacio de Gobierno, fuertemente resguardados por las fuerzas del orden.
La ciudad aledaña de El Alto, de donde bajaron miles de manifestantes, reanudó una huelga general que taponó los accesos a La Paz y las salidas por ruta hacia el resto del país, informó el jefe departamental de la Policía,
El recrudecimiento de las protestas tiene como objetivo presionar al Poder Legislativo, que hoy reanudará sus sesiones para discutir la convocatoria de un referendo autonómico, demandada por los líderes de la próspera región de Santa Cruz, en el oriente del país, y la elección de una Asamblea Constituyente, exigida por los manifestantes.
En un acto público realizado en homenaje a un regimiento del ejército, Mesa denunció que entre los sectores movilizados existen «grupos minoritarios» y «líderes irresponsables» que buscan «desestabilizar» el gobierno y la democracia con una táctica que consiste en que el Parlamento no se pueda reunir.
Dejá tu comentario