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La CPI investigará las denuncias de corrupción que afectan al ex director de compras del Correo Nacional, Mauricio Marinho, que aparece en un video divulgado por la revista Veja aceptando un soborno para favorecer a un proveedor.
Marinho, despedido tras el escándalo, dice en el video actuar bajo órdenes del líder del conservador Partido Brasileño (PTB), Roberto Jefferson, uno de los más importantes negociadores políticos del presidente Lula da Silva en el Congreso.
Los opositores Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y Partido del Frente Liberal (PFL) quieren convocar la CPI, y denuncian que el gobierno busca desviar la atención hacia el PTB, cuando a su juicio la corrupción es "estructural".
"Esta es una cuestión de gobierno, que nombró (a Marinho), y no una cuestión de partido. No se puede atribuir todo al PTB", dijo Rodrigo Maia, líder del PFL en la Cámara de Diputados.
"El PSDB no acepta que el gobierno busque desviar la atención para el PTB, como si fuera un caso aislado, cuando todo indica que es una corrupción que se extiende por varios sectores del gobierno", dijo el líder del partido del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, el senador Arthur Virgilio.
En los últimos días, el gobierno de Lula da Silva ha sido blanco de varias denuncias de corrupción.
El ministro de Previsión Social, Romero Jucá, está acusado de haber recibido en el pasado dinero de un banco público para una empresa fantasma y el titular del Banco Central, Henrique Meirelles, es investigado por evasión fiscal y crímenes financieros y electorales.
La Justicia también investiga un esquema de contrabando que involucra a altos funcionarios del fisco, y el ministro de Cultura, el popular cantante Gilberto Gil, es investigado por haber otorgado sin licitación la obra de reforma de la sede del ministerio a una empresa propiedad del esposo de una colaboradora cercana.
Para formar una comisión parlamentaria que investigue la denuncia en el Correo, la oposición necesita reunir al menos 171 firmas de diputados y 27 de senadores.
En la Cámara Alta, el PFL y el PSDB reúnen el número necesario, y en la Cámara Baja deberán contar con al menos 20 votos disidentes del oficialismo.
El Partido de los Trabajadores (PT), de Lula da Silva, ya comenzó a trabajar para evitar la formación de la CPI.
"Entiendo que la oposición trate de colocar la investigación de este desvío en una CPI. Pero es sólo el diálogo de un jefe de Departamento", dijo el líder del PT en el Senado, Delcidio Amaral.
El ministro de Justicia, Marcio Thomaz Bastos, dijo por su parte que la investigación del caso a cargo de la policía federal será "amplia y profunda".
"Peor que la corrupción, es una corrupción impune. Es por eso que instauramos una investigación para aclarar de manera amplia y profunda las denuncias divulgadas por la prensa", dijo Bastos.
El PSDB contará con el apoyo del derechista Partido del Frente Liberal y, se estima, de muchos diputados de la base aliada, disgustados con el gobierno.
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