Personas «muy allegadas a la gobernadora», no identificadas por el rotativo «O Estado de Sao Paulo», admitieron que las aspiraciones de Sarney «no se sostienen más» y previeron «que no va a pasar mucho tiempo antes de que ella abdique de la candidatura a la presidencia». Ante las cámaras, la candidata no ofreció ninguna explicación sobre el dinero en efectivo equivalente a casi 600.000 dólares hallado en una empresa administrada por su marido,