31 de julio 2003 - 00:00

Brasil: "sin tierra" ahora amenazan con lucha armada

San Pablo (ANSA, EFE, AFP) - En un hecho que causó nueva inquietud al gobierno de Brasil, uno de los principales líderes de los campesinos «sin tierra» (MST), Jaime Amorim, amenazó ayer con recurrir a la lucha armada para mantener a 300 familias acampadas en un ingenio azucarero del estado de Pernambuco, en el nordeste del país.

«Sólo nos quedó una decisión: organizarse para resistir. La tarea ahora es armarse. Si la Justicia se demora tanto, entonces el pueblo va a tener que buscar una forma de combatir porque la violencia ya está declarada», dijo Amorim, coordinador de los «sin tierra» en el estado de Pernambuco.

Amorim hizo estas declaraciones luego de que el Tribunal de Justicia de Pernambuco, el máximo organismo judicial en ese estado, decidiera reintegrar el ingenio a sus dueños, el Grupo Empresarial Joao Santos. El ingenio fue considerado improductivo por el Movimiento de los Trabajadores Rurales los «sin tierra» (MST) y por el Instituto Nacional de Reforma Agraria y ocupado en consecuencia por 300 familias.

«Ahora, todas las posibilidades de resistencia existen, incluso la armada»
, precisó Amorim, incrementando el temor del gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva a una peligrosa radicalización del movimiento.

La semana pasada, otro de los máximos líderes de los «sin tierra», Joao Paulo Stédile, dijo que «la lucha campesina abarca hoy a 23 millones de personas. Del otro lado, hay 27 mil terratenientes. ¿Será que mil perderán contra uno? Nos falta unirnos. No vamos a dormir hasta acabar con ellos».

•Desafío

En relación con la escalada de ocupaciones que se registra desde la llegada de Lula al poder, una de las líderes del ala izquierdista del gobernante Partido de los Trabajadores, la senadora Heloísa Helena, renovó su desafío al gobierno al afirmar que las mismas «son una obligación constitucional».

El MST ha sido tradicionalmente un aliado del PT, pero ahora recela de la política moderada de Lula, quien esta semana admitió que no está dentro de sus posibilidades presupuestarias ampliar como quisiera el programa de reforma agraria.

Pese a los indicios inquietantes de una opción armada por parte del MST y a informes de que los hacendados están creando potentes milicias privadas para frenar la escalada de ocupaciones, el gobierno afirmó ayer que no va a reprimir al MST.

•Relevamiento

«No estamos durmiendo frente a la situación en el campo. La Policía Federal realiza un relevamiento minucioso de modo que, si se quiebra la legalidad, el gobierno asuma el rol que le corresponda», dijo el ministro de Justicia, Márcio Thomaz Bastos.

En tanto, uno de los líderes más activos y radicalizados del MST,
José Rainha, fue condenado ayer en primera instancia a dos años y ocho meses de prisión por portación ilegal de armas. Sus abogados podrán apelar la sentencia, pero por decisión del juez Atis de Araújo, el reo deberá permanecer en prisión, pues existe «riesgo de fuga» si se le otorga la libertad condicional.

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