Se trata de uno de los ataques más sangrientos en lo que va del año
Al menos 59 personas murieron en un atentado suicida en Bagdad que tuvo como blanco al ejército iraquí, en el ataque más sangriento del año, a sólo dos semanas de que concluya la misión de combate de las fuerzas estadounidenses en este país. El atentado, contra un centro de reclutamiento del ejército en el centro de la capital iraquí, coincide con un momento de crisis política y se produce en pleno Ramadán, el mes sagrado del ayuno musulmán, caracterizado desde hace años por un recrudecimiento de la violencia. La morgue de Bagdad recibió 59 cadáveres y el centro médico más cercano al lugar de la explosión ingresó a 125 heridos, indicaron responsables médicos. La tragedia se desencadenó cuando un suicida detonó su chaqueta llena de explosivos tras haberse introducido entre los reclutas que esperaban frente al antiguo edificio del ministerio de Defensa, actual comandancia de las fuerzas de seguridad, en Bab al Muazam, en el centro de Bagdad, según fuentes de los ministerios del Interior y de Defensa. Entre las víctimas también figuran algunos soldados que vigilaban el lugar, indicó un funcionario del ministerio del Interior. "No sé cómo pudo entrar el suicida, porque había que pasar un control electrónico y un registro corporal. Debió esconderse desde ayer por la noche", dijo Ahmad Kazem, de 19 años, que salió ileso del atentado. "Después de la explosión, todo el mundo huía en todas las direcciones y los soldados disparaban al aire. Vi a gente tirada, con el cuerpo quemado o ensangrentado", añadió. El balance de muertos es el más alto en un solo ataque desde el comienzo del año. Además, el atentado se produjo a sólo dos semanas del fin oficial de la misión de combate del ejército estadounidense en Irak. Los 50.000 militares estadounidenses que permanecerán se dedicarán, a partir de 1º de septiembre, a entrenar a las fuerzas de seguridad iraquíes hasta fines de 2011, cuando deberán partir del país en virtud de un acuerdo bilateral. El retiro programado de los soldados estadounidenses preocupa a la alta jerarquía militar iraquí. El general Babaker Zebari, jefe de Estado Mayor, la consideró prematura, destacando que su ejército, compuesto por 200.000 hombres, no será capaz de asegurar su misión plenamente antes de 2020. Por su parte, un miembro de las Fuerzas de Seguridad iraquíes reconoció que no eran suficientes las medidas de seguridad en el centro de reclutamiento militar de Bagdad. "Las medidas de seguridad adoptadas en comparación con el número de voluntarios que se habían presentado no eran suficientes", declaró a la prensa el portavoz del centro de operaciones de Bagdad, el general Qasem Ata.
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El atentado suicida perpetrado es el cuarto que causa más de tres decenas de muertos en Irak en poco más de un mes y se une a la lista de acciones terroristas más graves registradas en 2010.
El 7 de agosto dos bombas que explotaron en el mercado central de Basora y en una calle próxima causaron al menos 36 muertos y 110 heridos. En tanto, otro ataque que ocurrido el 18 de julio en una cadena de atentados contra los progubernamentales Consejos de Salvación acabaron con la vida de 52 personas en distintos puntos de Irak.
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