Washington (EFE, AFP) - El presidente George W. Bush reiteró ayer su apoyo a Colombia, pero subrayó que la asistencia de Washington a ese país se atendrá a los límites que imponen las leyes estadounidenses para la lucha antidrogas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En tanto, varios analistas indicaron que la administración Bush ha comenzado a delinear una nueva política estadounidense de mayor involucramiento hacia Colombia, que estaría centrada en el fortalecimiento de las fuerzas armadas para la lucha contra la insurgencia. A la protección del principal oleoducto de Colombia de ataques guerrilleros, el inicio de la cooperación en información de inteligencia para la lucha contra la insurgencia y la aceleración del envío de repuestos militares comprados por el país andino, puede sumarse más dinero para entrenar y profesionalizar a las fuerzas armadas, advirtieron los expertos. «La nueva política esperará, no obstante, a que el próximo presidente de Colombia sea electo», sostuvo Myles Frechette, ex embajador estadounidense en Colombia.
Sin embargo, Bush afirmó en la última jornada que la ayuda a Colombia seguirá limitada a la guerra contra la droga. «Tenemos impedimentos legales. Estamos aconsejando al gobierno colombiano en la erradicación de droga, y seguiremos así», indicó el mandatario. Restricciones impuestas por el Congreso estadounidense en 2000 limitan el entrenamiento de soldados colombianos, el uso del equipamiento militar estadounidense y la cooperación en información de inteligencia al combate contra la droga. Pero una directiva adoptada tras los ataques del 11 de setiembre permite a Bush ampliar esta última a la lucha antiterrorista. Desde noviembre, el presidente Andrés Pastrana reclama autorización a Washington para destinar parte de los recursos del plan Colombia antidroga, para el cual los Estados Unidos contribuyen con 1.300 millones de dólares.
Dejá tu comentario