«El enemigo en Irak cree que Estados Unidos saldrá corriendo. Es por eso que están deseando matar a civiles inocentes, trabajadores de las organizaciones humanitarias y a soldados de la coalición. Estados Unidos nunca saldrá corriendo», dijo el presidente.
Bush habló ante un grupo de pequeños empresarios en Birmingham (Alabama), en un discurso en el que se refirió de manera elíptica al ataque contra el helicóptero, ocurrido cerca de la localidad de Faluya.
El mandatario estadounidense añadió que «la misión en Irak es vital» y agradeció el sacrificio hecho por los soldados en una misión, dijo, que tiene por objetivo «defender la libertad».
El derribo del helicóptero, un Chinook CH-47 de transporte de tropas, fue el ataque más grave sufrido por las tropas estadounidenses desde que Bush declarara terminada la principal fase de operaciones militares en Irak, el pasado 1 de mayo.