Washington (AFP, EFE, ANSA) - Por primera vez desde que gobierna, George W. Bush presentó ayer ante el Congreso el presupuesto para 2006, que prevé reducir drásticamente los gastos -desde los subsidios a la agricultura hasta la ayuda a los más pobres-para reducir el déficit. Sin embargo, el sector de la defensa se salva del recorte y, por el contrario, aumenta 4,8%, tal como había sido anticipado.
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El presupuesto prevé un déficit de u$s 390.000 millones en el año fiscal 2006, lo que representa 3% del Producto Bruto Interno (PBI). En el año fiscal 2005, que termina en octubre, está previsto un déficit récord de u$s 427.000 millones.
Para lograr esta reducción, el presupuesto de la Casa Blanca muestra un estricto rigor, al mantener en 2,1%, por debajo del nivel de la inflación, el aumento de los gastos discrecionales, en especial aquellos «programas que no funcionaban». Los sectores más afectados son la vivienda (-11,5%), la agricultura (-9,6%), el transporte (-6,7%) y la Justicia (-5,5%).
El secretario del Tesoro, John Snow, apuntaa reducir drásticamente los subsidios a las cosechas agrícolas, una parte sustancial de la asistencia a los pobres para vivienda, los fondos otorgados a los centros de prevención de enfermedades o los subsidios a la compañía ferroviaria Amtrak. En total, son 150 programas los evaluados como ineficaces o no prioritarios. Los gastos discrecionales -sin incluir defensa y seguridad-deben bajar 1% en 2006 en total. «Hay que remontarse a la administración Reagan para encontrar una propuesta de moderación como ésta», asegura el documento presentado al Congreso.
Pero la seguridad nacional escapa a esta austeridad, con un alza de 4,8% prevista para los gastos de defensa y de 8% para la seguridad del territorio.«El presupuesto 2006 ayuda a cumplir con la primera responsabilidad del gobierno: defender a nuestro país de cualquier ataque», subrayó el documento.
Estas propuestas generaron la indignación de la oposición. «El presupuesto del presidente es fiscal y moralmente irresponsable, y un fracaso de liderazgo», estimó la responsable del sector demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.
El objetivo del presidente Bush sigue siendo reducir a la mitad el déficit fiscal en los próximos cinco años, para llevar el déficit a u$s 207.000 millones en 2010. No obstante, sobre ese objetivo planea la incógnita de Irak. En efecto, el presupuesto no toma en cuenta unos u$s 80.000 millones adicionales que Bush se dispone a pedir al Congreso para seguir financiando la invasión al país árabe.
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