El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La decisión fue anunciada este martes por Rafael Luis Aguayo, secretario general de la Mesa Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (Mcnoc).
"Ocuparemos las tierras de más de 3.000 hectáreas que tienen excedentes fiscales y están en poder de estancieros que adquirieron los terrenos por favores durante la dictadura", afirmó en declaraciones a los periodistas.
Los labriegos exigen la realización de mediciones administrativas para comprobar los excedentes fiscales de los inmuebles.
Estos estarían a nombre de personas influyentes que los obtuvieron en forma irregular del Instituto de Bienestar Rural (IBR) en tiempos del dictador Alfredo Stroessner (1954-89).
Belarmino Balbuena, dirigente del Movimiento Campesino Paraguayo (MCP), que forma parte de la Mcnoc, dijo que el gobierno tiene que dar "ahora" señales claras de solución a la deuda social y no con amenazas de represión.
"Con la represión no se solucionan los problemas de salud, empleo y una efectiva reforma agraria para el pueblo campesino", apuntó.
Otro grupo de labriegos reunidos en un seminario en Ciudad del Este (330 km al este) en la frontera con Foz de Iguazú (Brasil), concluyó en un documento que los brasileños dedicados a la agricultura en el lado paraguayo "son invasores y no inversionistas".
Los denominados "brasiguayos" ocupan grandes extensiones de tierras a lo largo de la frontera este, donde explotan en general cultivos de soja.
"Son empresas multinacionales que vinieron a nuestro país con la excusa de invertir y no hicieron otra cosa que deforestar grandes extensiones de bosques, dejando a su paso solamente miseria", expresó un informe de prensa.
El ministro de Agricultura y Ganadería, Antonio Ibañez, afirmó que el repentino movimiento campesino que apunta a los grandes agroexportadores de origen brasileño está dirigido por el Movimiento de los Sin Tierra de Brasil.
Sostuvo que no tenía pruebas, pero que todo indica que es así.
Elvio Benítez, un líder independiente de los agricultores paraguayos en el departamento de San Pedro, el más pobre del país, dijo que en un par de semanas más habrá invasiones de las propiedades pertenecientes a brasiguayos.
Oscar González, un diputado del opositor Partido Liberal, dijo que Paraguay no necesita inmigrantes para trabajar en la agricultura, "sino capitalistas que inviertan en la industria o en otros rubros de producción".
Del seminario participaron representantes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).