«La imagen de él cayendo es algo que nunca podré sacar de mi cabeza. Disparé, y veo a Harry que cae, y fue, debo decirlo, uno de los peores días de mi vida, en ese momento», agregó.
Cheney fue blanco de críticas de congresistas demócratas y también de algunos correligionarios republicanos por las 21 horas de silencio que transcurrieron entre el accidente y su revelación, y por no haber dado explicaciones formales.
En su aparición televisiva, el vicepresidente defendió su decisión de demorar el anuncio así como la de no emitir una versión oficial de lo ocurrido en el rancho, cuya propietaria,
Dejá tu comentario