Los gobiernos de Chile y Perú manifestaron su rechazó a las advertencias recibidas por los intelectuales Mario Vargas Llosa y Joaquín Lavín en el aeropuerto de Caracas con respecto a sus dichos sobre el gobierno de Chávez, a donde llegaron para participar de un foro internacional sobre libertad, democracia, propiedad y combate a la pobreza en América Latina
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Es absolutamente fuera de lugar", dijo el viceministro del Interior chileno, Patricio Rosende, en orden a la exigencia que recibió Lavín, uno de los principales líderes de la derecha en su país, en Caracas de no criticar al presidente Hugo Chávez.
"Confiamos que no sólo los chilenos, sino que cualquier ciudadano del mundo, pueda expresar libremente sus planteamientos y posiciones en cualquier parte, siempre que lo haga con respeto", dijo Rosende.
No obstante, el funcionario descartó acciones diplomáticas, teniendo en el horizonte la visita de Chávez a Chile en junio. "No vale la pena", comentó.
Lavín, ex candidato presidencial, recibió instrucciones en el aeropuerto caraqueño Simón Bolívar de no criticar a Chávez ni a las instituciones venezolanas durante su estada, por tener visa turista.
"Mi respuesta fue que yo venía a participar en un seminario académico, ante lo cual este funcionario, que tenía una placa identificatoria, me reiteró que yo venía como turista y que no puedo hacer críticas", contó Lavín a "El Mercurio" desde Caracas.
En tanto, el trato dado en Venezuela a Vargas Llosa, a quien a su llegada a Caracas le fue retenido el pasaporte, generó indignación en Perú, donde el presidente Alan García advirtió que lo que atente contra la libertad de pensamiento y expresión es intolerancia.
"Es muy lamentable; todo lo que atente contra la libertad de pensamiento y expresión es intolerancia, es antidemocrático", dijo García en su primera reacción sobre el clima hostil que recibió Vargas Llosa a su arribo a Venezuela.
El autor de 'La Fiesta del Chivo' fue retenido por más de una hora en el aeropuerto de Caracas, donde se le sometió a un riguroso control aduanero que incluyó no sólo la revisión de su equipaje sino también de libros de poesía, cuadernos de notas personales y cartas, según denunció Vargas Llosa.
En relación al foro, un funcionario del aeropuerto de Caracas advirtió a Vargas Llosa que durante su estadía en el país no podía fijar posiciones políticas, o de lo contrario "podría ser expulsado", según relató el escritor.
"No creo que nadie se atreva a intentar amordazar a un hombre con tanto prestigio que defiende esencialmente la libertad y la democracia", subrayó el presidente peruano.
En el Congreso, el legislador oficialista Luis Gonzales Posada, ex canciller peruano, demandó que la cancillería emita un comunicado de protesta y señaló que este hecho "demuestra el vientre autoritario" del gobierno venezolano.
Dejá tu comentario