La renuncia de la responsable de ser un nexo entre el Gobierno y la Convención Constituyente en Chile, la segunda persona en abandonar el cargo en 33 días, generó hoy nuevas denuncias por parte de los asambleístas de un intento del Ejecutivo de "obstaculizar el proceso" que debe definir una nueva Carta Magna.
Catalina Parot dimitió ayer como secretaria ejecutiva, puesto en el que asumió el 8 de julio pasado, argumentando motivos personales.
"Preocupa que en un mes hayamos tenido dos encargados en ese puesto tan importante", manifestó la académica mapuche Elisa Loncón, presidenta de la Convención, al reaccionar a la noticia.
En ese sentido, le pidió al Gobierno designar a un funcionario “dialogante, colaborador, con apertura", algo que "por lo visto no lo hemos tenido” hasta el momento.
Parot comunicó su renuncia mediante un comunicado: "Agradezco expresamente al Presidente de la República, Sebastián Piñera, al ministro (Juan José) Ossa y al subsecretario Máximo Pavez, por la confianza depositada en mí al honrarme con este importante nombramiento, que por motivos personales he decidido dejar de desempeñar".
La ahora exfuncionaria agradeció también "al valioso equipo de la Secretaría Administrativa de la Convención Constitucional, cuyo trabajo y esfuerzo son fundamentales para el correcto funcionamiento de este proceso histórico para nuestro país".
Parot había asumido como secretaria ejecutiva el 8 de julio pasado en reemplazo de Francisco Encina, que dejó el cargo debido a todos los problemas que tuvo el organismo que inició sus debates 2 días después de lo previsto por "problemas técnicos".
Loncón denunció reiteradamente en ese momento que no tenían las condiciones para trabajar en el Palacio Pereira, sede del exCongreso ubicado en el centro de Santiago, y acusaron al Gobierno de sabotear el inicio de las sesiones.
Jaime Bassa, vicepresidente de la Constituyente, hizo un llamado al Ejecutivo a “mejorar estas instancias de diálogo y coordinación” y ratificó la preocupación de tener en un mes dos secretarios ejecutivos.
"Es importante pensar en el futuro del proceso constituyente, no sólo desde los cargos de confianza, sino desde darle estabilidad al trabajo de la Convención", agregó.
“La renuncia de Parot demuestra que los esfuerzos del Gobierno contra la Convención Constitucional se mantienen”, dijo Valentina Miranda, constituyente de Apruebo Dignidad y la más joven de todo el proceso.
La convencional pidió asumir “plena autonomía del Gobierno y no reconocer el nombramiento de dirigentes(as) de derecha que obstaculicen el proceso”.
Otro convencional que criticó la salida de Parot fue Marcos Barraza, del bloque izquierdista Apruebo Dignidad, al asegurar que “fue un error nombrarla" y pidió que la próxima persona que asuma “debe ser un funcionario o funcionaria de carrera y que sea consultado con la Convención Constituyente”.
Parot fue resistida desde su inicio, ya que 40 constituyentes se opusieron a su nombramiento, informó en su momento el diario Universidad de Chile.
“Ya hemos visto como la falta de idoneidad ha terminado, finalmente, en actuar negligente y creo que el Gobierno hoy tiene esta tremenda oportunidad de por fin hacer las cosas bien y no por cuoteo político”, señaló Bárbara Sepúlveda, convención del Partido Comunista (PC).
La constituyente Giovanna Roa explicó que la renuncia de la funcionaria obedece a “favores partidarios” y denunció que el Gobierno asume este proceso con “poca seriedad”.
La convencional, electa por el pacto Apruebo Dignidad, indicó que Parot “asumió este cargo como un premio de consuelo (por perder las elecciones regionales)” y afirmó que esta responsabilidad “no puede ser llenada por favores partidarios y que lo hagan comprueba la poca seriedad del Gobierno con el buen funcionamiento” de la Asamblea.
Del lado oficialista, hasta ahora no se pronunciaron sobre la nueva renuncia y se espera que el Gobierno emita un comunicado sobre qué nuevos cargos podría optar la excandidata a la Gobernación de la Región Metropolitana, que no pasó la primera vuelta en las elecciones del pasado 15 y 16 de mayo.
El único que recientemente ha criticado a la Convención es el candidato presidencial oficialista, el independiente Sebastián Sichel, quien dijo a Radio Pauta que “la polarización en la Convención no ayuda” y que “han sido poco delicados en cómo se da el debate interno”.
“Las formas se están comiendo al fondo y hay que tener mucho cuidado con eso”, expresó Sichel, quien a su vez también admitió que en el Gobierno “se han cometido errores respecto a la discusión de asignaciones”.
Por su parte, Gabriel Boric, candidato presidencial del pacto Apruebo Dignidad, aseguró en Twitter que “ojalá que la renuncia de la Secretaria Ejecutiva designada por Piñera sea la oportunidad para que en La Moneda entiendan que el rechazo (a la élite política y económica) ya perdió y deben contribuir al proceso constituyente”.
La Convención Constituyente tiene como objetivo redactar, en 12 meses como máximo, una nueva Constitución para Chile, que dejará atrás la actual, escrita en 1980 durante la dictadura cívico militar de Augusto Pinochet (1973-1990).
En este mes, la Convención debatirá y aprobará todo el reglamento para las discusiones sobre los artículos de la nueva Carta Magna, informó el vicepresidente Bassa.
Incluso, adelantó hoy que la propuesta de la directiva, que deberá someterse a votación, es que “a más tardar el 10 de septiembre tener el reglamento aprobado” y hasta detalló que para aprobarlo, habrá “sesiones dobles y hasta total despacho”.
El trabajo constituyente, desde su comienzo en el mes de julio, estableció los debates en la mañana y las votaciones de los distintos articulados en las tardes.
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