El primer estallido tuvo lugar en la esquina del Paseo de la Castellana con la calle General Perón, en inmediaciones del estadio Bernabeu, donde pese al atentado se disputó el partido de la Liga de Campeones entre el Real Madrid y el Barcelona. Según informó la policía, el coche bomba tenía 20 kilos de cloratita y la onda expansiva rompió cristales de los primeros cuatro pisos de la Torre Europa, calcinó a 10 vehículos y destrozó el mobiliario urbano en la zona. En la Sala de Trofeos del Bernabeu se desprendió parte del techo.
Entre los 17 heridos leves había dos policías con lesiones en los tímpanos y los demás con impactos provocados por vidrios y esquirlas, pero sólo una persona, un camarógrafo que se encontraba para registrar el partido, fue hospitalizado.
El último ataque de ETA en la capital española se había producido el 22 de abril pasado, cuando un artefacto estalló sin causar víctimas en el estacionamiento de la petrolera RepsolYPF.