Seis días después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia, los equipos de emergencia mantienen la búsqueda de 143 personas desaparecidas. El desastre dejó hasta el momento 289 muertos y 4.187 heridos, mientras las autoridades reconocen que las posibilidades de hallar sobrevivientes disminuyen con el paso del tiempo.
El movimiento telúrico se produjo el lunes y tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó. Entre las zonas más afectadas se encuentran Cali y Pereira, donde se registraron edificios derrumbados y miles de viviendas destruidas o con daños de distinta consideración.
Ante la magnitud de la tragedia, el Gobierno colombiano declaró el desastre nacional y estableció un puesto de mando unificado para coordinar las operaciones de asistencia, búsqueda y rescate.
La búsqueda de sobrevivientes continúa entre los escombros
Durante una recorrida por las áreas afectadas, el presidente Abelardo de la Espriella sostuvo que la prioridad sigue siendo encontrar a quienes permanecen desaparecidos. Desde la Base Naval de Buenaventura, el mandatario remarcó la necesidad de concentrar los recursos en las tareas de rescate.
El terremoto dejó 289 muertos, 4.187 heridos, 186.000 personas afectadas, 2.838 establecimientos educativos dañados y 66 edificios colapsados.
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"La instrucción es atender esa emergencia con los desaparecidos porque lo más importante aquí es salvar vidas", afirmó.
Los operativos avanzan en un contexto marcado por la reducción de la ventana de tiempo para encontrar personas con vida debajo de las estructuras derrumbadas. El capitán Roni Kaplan, vocero de la Fuerza de Defensa israelí, señaló que las probabilidades disminuyen a medida que pasan las horas, aunque los equipos continúan trabajando para localizar posibles sobrevivientes.
Colombia autorizó la participación de tres equipos internacionales en las tareas de búsqueda y rescate: los grupos enviados por Israel, Estados Unidos y Ecuador. En Cali, los rescatistas israelíes lograron recuperar cuatro cuerpos entre los restos de un edificio que se había derrumbado.
La dimensión del desastre también quedó reflejada en el impacto sobre la población. Según el balance oficial, 186.000 personas fueron afectadas, mientras que 26.945 viviendas quedaron destruidas y otras 127.557 resultaron dañadas. A esto se suma el colapso de 66 edificios.
El terremoto también provocó importantes consecuencias en el sistema educativo. Las autoridades informaron que 2.838 establecimientos educativos sufrieron daños y que las clases continuarán de manera virtual. Por el momento, el Gobierno todavía no definió cuándo se retomará la actividad presencial.
Las labores de emergencia permanecen condicionadas además por las réplicas registradas desde el terremoto principal, que dificultan las tareas de los rescatistas en las zonas donde se concentran los mayores daños.