Comenzó la Cumbre de las Américas con Cuba como eje del debate
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El presidente colombiano, Juan Manuel Santos durante la apertura de la Cumbre.
También dijo que decisiones como excluir a Cuba ancla a las Américas "en la era de la Guerra Fría, superada hace varias décadas".
Bajo el paraguas de este debate se abrió la cumbre, después de dos días de deliberaciones por parte de los cancilleres de los países convocados, que por ahora no tienen acuerdo.
La cita de gobernantes también comenzó con diferencias sobre otros temas sensibles: la disputa por la soberanía de las islas Malvinas y la guerra contra la drogas, que después de 40 años no ha dado los resultados esperados.
Antes de la cumbre los presidentes de Centroamérica celebraron una reunión para buscar un consenso sobre drogas, pero tampoco lo encontraron, aunque sí desestimaron defender la despenalización como sugiere el guatemalteco Otto Pérez Molina.
Esos desacuerdos ponen en peligro los objetivos de Colombia, que como anfitrión desea una declaración final consensuada sobre los temas oficiales de la cumbre: pobreza e inequidad, acceso a las tecnologías, desastres naturales, seguridad e integración física.
El deseo de Colombia es que Cuba, Malvinas y drogas se trataran en comunicados aparte, pero los gobiernos de Argentina, Uruguay y Venezuela no están de acuerdo, lo que amenaza a la cumbre con no tener un comunicado final.
El lado positivo es el sentir general de que se deben replantear las relaciones de Estados Unidos con América Latina.
Brasil, la sexta economía mundial, lo dejó claro por voz de su presidenta Dilma Rousseff: "alianzas entre iguales" le propuso a Obama cuando reconoció la importancia de la economía de EE.UU. pero al tiempo le recordaba que los tiempos cambiaron.
"En el pasado las relaciones asimétricas entre norte y sur han sido responsables de procesos muy negativos", advirtió Rousseff, una exguerrillera que sucede al exsindicalista Luiz Inacio Lula da Silva en el Gobierno de Brasil.
"Nadie produce conocimiento, ciencia, educación de calidad si uno es superior a otro (...), todos sabemos que no existe diálogo entre personas y países desiguales, solo hay cooperación si nos ponemos como países que dependemos unos de los otros para así hacer de este mundo más próspero", indicó Rousseff en el foro Empresarial.
En términos similares se expresó Santos, ya en la inauguración de la cumbre, cuando también habló de alianzas de "igual a igual".
"Tenemos que comprometernos a repensar las relaciones entre América Latina y América del Norte, es hora de superar los estereotipos del pasado, como que América Latina es una región problema o que Estados Unidos es una potencia imperialista", dijo.
Obama había propuesto poco antes una "nueva era" con América Latina, al considerar que entre ambos se daba "una de las relaciones comerciales del mundo más dinámicas", pero también enfatizó en la necesidad de preservar la democracia y los derechos civiles.
En esta cumbre, que fue abierta por el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, faltan tres gobernantes: el nicaragüense Daniel Ortega, el venezolano Hugo Chávez y el ecuatoriano Rafael Correa.
Insulza afirmó que la democracia "avanza" en América Latina, aunque se debe fortalecer "sin presión externa" ni "exclusión".
"No tenemos democracias perfectas", indicó Insulza, convencido de que América Latina llegó a esta cumbre con "una nueva realidad regional", fortalecida, tal y como ha demostrado tras la crisis global que no la ha afectado con tanta intensidad.




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