17 de marzo 2005 - 00:00

Comisión Europea propone que condenas de todos los países miembros sienten precedentes

Los Estados de la UE deberán tener en cuenta las condenas penales precedentes, pronunciadas en cualquiera de los 25 países miembros, cuando abran una nuevo proceso penal a una persona de otra nacionalidad comunitaria, según una propuesta aprobada hoy por la Comisión Europea.

En su propuesta de decisión-marco, la Comisión define las condiciones en las que una condena pronunciada en un Estado miembro debe ser tenida en cuenta en otro país de la UE, cuando abra un nuevo proceso penal por hechos diferentes, explica un comunicado del Ejecutivo comunitario.

Se trata de establecer a nivel europeo un sistema que se aplica a nivel nacional, por el que la existencia de condenas penales anteriores puede tener un efecto en caso de nuevo proceso, tanto en la fase de instrucción como durante el juicio o la ejecución de la sentencia.

La propuesta prevé igualmente una serie de motivos que autorizan a no tener en cuenta una condena previa pronunciada en otro Estado, si el hecho de hacerlo puede suponer que la persona reciba una condena superior a la que recibiría a nivel nacional por hechos idénticos.

Además, y para evitar divergencias entre los Estados, el texto también fija una serie de reglas para la inscripción en el registro nacional de antecedentes penales de las condenas dictadas por otro Estado miembro.

El proyecto de la Comisión es uno de los primeros resultados del Libro blanco para un acceso rápido a las informaciones sobre condenas penales pronunciadas en la UE, que el Ejecutivo presentó el pasado 25 de enero.

Ese libro señalaba entre las prioridades de la UE mejorar la circulación de las informaciones de antecedentes penales entre los Estados miembros y garantizar que esas decisiones judiciales puedan tener efecto fuera del país en el que hayan sido dictadas.

Para ello, la Comisión prepara una propuesta de decisión para crear un sistema informatizado de intercambio de condenas penales que debe ser presentado antes del próximo mes de junio.

Pero esa mejora en el intercambio de informaciones no tendría ningún resultado si los Estados miembros no tienen la posibilidad de tener en cuenta los datos recibidos, resalta el comunicado.

De ahí la propuesta aprobada hoy, que establecerá que esas condenas sean tenidas en cuenta en todos los Estados miembros de la Unión Europea.

En estos momentos, hay un debate abierto en la UE sobre la forma de intercambiar esa información para paliar las deficiencias actuales de un sistema por el que los datos de condenas se comunican al resto de los Estados miembros sólo una vez cada año.

Esto hace que, muy a menudo, las autoridades judiciales encargadas de un caso ignoren las condenas que una persona ha podido recibir en otro Estado miembro.

Aunque la creación de un registro de antecedentes penales europeo fue planteada por Bruselas en 2001, la idea no se incluyó en la agenda de la UE hasta el caso descubierto en Bélgica el pasado año del asesino confeso francés Michel Fourniret.

Fourniret, con numerosos antecedentes en Francia, se instaló con total inmunidad en Bélgica, donde continuó cometiendo delitos sin que se conociera su historial.

No obstante, por el momento se ha aparcado la idea de un registro central y, a corto plazo, se establecerá un índice con los nombres de las personas condenadas en todos los países de la UE y, si algún Estado miembro necesita más información, tendría que reclamarla.

Con posterioridad, se pondrá en marcha un formato europeo único de intercambio de información, que permitirá eliminar los actuales problemas jurídicos y lingüísticos.

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