Broocks y Kerryann fueron acusados de introducir drogas en Cuba en sus vías digestivas en más de diez ocasiones, en las que viajaron con nombres falsos.
Clayton fue capturado durante su primer viaje a La Habana con drogas en el estómago.
De los cubanos condenados el caso más connotado fue el de Gerardo González Prieto, dependiente de una discoteca, quien de forma continua se dedicaba al expendio de drogas, fundamentalmente cocaína, además de involucrar en ese delito a varias personas, entre ellas familiares.
A González Prieto le fueron ocupados 161.000 dólares, 3.650 pesos cubanos convertibles (igual al dólar) y gran cantidad de joyas, entre otros bienes.
Desde enero pasado, las autoridades cubanas vienen desplegando una intensa ofensiva contra el tráfico de drogas y delitos asociados como la prostitución, la pornografía y la corrupción de menores.
Esa ofensiva de frecuentes operativos y redadas policiales, incluye también un endurecimiento de las leyes y una campaña publicitaria contra el consumo de drogas.
Dejá tu comentario