Bagdad (AFP, ANSA) - El primo de Saddam Hussein, Hassan al-Majid, alias «Alí El Químico», acusado de genocidio por su papel en las campañas Anfal en el Kurdistán iraquí en 1987-1988 que dejaron 180.000 muertos, asumió ayer ante el tribunal que lo juzga en Bagdad su responsabilidad y afirmó no tener nada por lo que disculparse.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Yo fui quien dio las órdenes al Ejército para que destruyera las localidades y deportara a sus habitantes», declaró impertérrito «Alí El Químico», apodado así por su utilización de este tipo de armas contra las poblaciones kurdas del norte de Irak.
«No tengo necesidad de defenderme por lo que hice. No pido perdón. No cometí ningún error», agregó, durante la 39ª audiencia del juicio Anfal, en el que están acusados seis ex responsables iraquíes del régimen de Saddam.
En la sala del Alto Tribunal Penal local, en Bagdad, «Alí El Químico» se instaló en la misma silla ocupada anteriormente por el fallecido dictador, juzgado en el mismo proceso y ahorcado el 30 de diciembre de 2006 tras ser declarado culpable en otro caso, la ejecución de 148 chiitas en los años 80.