El expresidente e histórico dirigente boliviano, Evo Morales, declaró este miércoles que el gobierno del derechista Rodrigo Paz Pereira está "forzando una guerra civil" en el país.
Evo Morales acusa al gobierno de Rodrigo Paz de "forzar una guerra civil" en el país
El expresidente denunció una escalada represiva tras la declaración del estado de emergencia y aseguró que no se entregará. Mientras tanto, EEUU y otros países de la región respaldaron públicamente al presidente boliviano, en el medio de la peor crisis economía del país en cuatro décadas.
-
Tragedia en Bolivia: seis muertos tras el accidente de una avioneta militar durante una misión de reconocimiento
-
Bolivia: Evo Morales ordenó levantar los bloqueos y comenzó a normalizarse el abastecimiento
La crisis política y económica atraviesa su momento más delicado en décadas, con protestas, cortes de rutas y amenazas de detención contra Evo Morales.
"No me rendiré", declaró el expresidente, días después de que el gobierno declarara el estado de emergencia para poner fin a los bloqueos y amenazara con intervenir en Chapare para arrestarlo. La crisis en Bolivia es la peor en cuatro décadas, atravesada por fuertes aumentos en las tarifas y en los precios del combustible, producto de un cóctel entre la suba del petróleo por la guerra en Irán y una quita total de subsidios.
"No me rendiré", afirmó el exmandatario durante el diálogo con AFP, días después de que el Ejecutivo declarara el estado de emergencia y amenazara con intervenir la región del Chapare para detenerlo.
EEUU y otros 15 países del continente americano salieron este miércoles a respaldar al gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira, en medio de una crisis política que ya acumula más de siete semanas de protestas y bloqueos impulsados por sectores opositores que reclaman la salida del mandatario.
La declaración conjunta llegó apenas horas después de que Evo Morales acusara al Ejecutivo de estar "forzando una guerra civil" y reafirmara que no piensa entregarse pese a las amenazas de arresto.
En el documento, difundido este miércoles, los países firmantes manifestaron su preocupación por el impacto que las protestas están teniendo sobre el funcionamiento del Estado y la estabilidad institucional boliviana.
"Estamos profundamente preocupados por los efectos de los violentos bloqueos de carreteras en la democracia y el estado de derecho en Bolivia", señalaron.
El respaldo regional a Rodrigo Paz
El comunicado sostiene que los intentos de "socavar y derrocar al gobierno legítimo y democráticamente elegido" representan una amenaza no solo para Bolivia, sino también para la estabilidad democrática de toda la región.
Además, los gobiernos firmantes denunciaron que una "minoría violenta" busca desconocer el resultado electoral y rechaza las instancias de diálogo promovidas por la administración de Paz.
Según remarcaron, los bloqueos prolongados provocaron dificultades en el acceso a alimentos, combustibles, atención médica y otros bienes esenciales, agravando una situación económica ya delicada.
La declaración concluye con un respaldo explícito al mandatario boliviano y un llamado a preservar el orden institucional. "Apoyamos al gobierno boliviano democráticamente elegido", afirmaron los países firmantes.
Entre quienes suscribieron el documento aparecen EEUU, Argentina, Canadá, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay y Perú.
La posición regional contrasta con las declaraciones realizadas por Morales en una entrevista con AFP, donde denunció que el gobierno busca resolver el conflicto mediante la fuerza y advirtió sobre una posible escalada de violencia.
- Temas
- Gerardo Morales



