Los legisladores demócratas Pramila Jayapal y Jonathan Jackson concluyeron su visita a Cuba aclarando que los contactos actuales entre Washington y La Habana no constituyen aún una negociación formal.
Los representantes demócratas Pramila Jayapal y Jonathan Jackson se reunieron con presidente cubano Miguel Díaz-Canel, el canciller Bruno Rodríguez y miembros del Parlamento de la isla.
La agenda de los legisladores estadounidenses incluyó reuniones con figuras de la oposición cubana.
Los legisladores demócratas Pramila Jayapal y Jonathan Jackson concluyeron su visita a Cuba aclarando que los contactos actuales entre Washington y La Habana no constituyen aún una negociación formal.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Durante su estancia para evaluar la crisis humanitaria, los representantes de Washington e Illinois mantuvieron encuentros con el presidente Miguel Díaz-Canel y el canciller Bruno Rodríguez, además de visitar centros de salud y dialogar con líderes religiosos locales.
La agenda de los legisladores estadounidenses, que se extendió desde el miércoles hasta el domingo, incluyó reuniones con figuras de la oposición cubana. Entre los encuentros destacados figura el sostenido con Manuel Cuesta Murúa, referente del Consejo para la Transición Democrática, según pudo confirmar la agencia The Associated Press a través del propio activista.
“Pudimos constatar de primera mano los efectos exactos de nuestra política y de lo que consideramos un bloqueo ilegal al suministro energético de esta isla”, afirmó Jayapal.
“Queremos asegurarnos de que nuestra política exterior en Estados Unidos no sea ajena a nuestros propios valores. Por ello, estamos aquí para ejercer nuestra labor de supervisión y para escuchar a la gente. Esta es, en la actualidad, la región más sancionada del planeta", añadió.
A raíz del conflicto político en Venezuela, el gobierno de Donald Trump activó en enero restricciones energéticas que impactaron severamente el flujo de petróleo hacia Cuba. Dicha estrategia de cerco obligó a naciones proveedoras como México y Rusia a cesar sus exportaciones de crudo hacia la isla para evitar represalias económicas.
Tras un periodo de parálisis casi total en sectores estratégicos, la llegada de un cargamento de petróleo desde Rusia marcó el primer alivio energético del año para Cuba. La carencia de combustible, que obliga a la isla a depender de importaciones para el 60% de su consumo, había derivado en apagones nacionales y la suspensión de vuelos.
El representante Jonathan Jackson manifestó su satisfacción ante la decisión de Trump de no bloquear el trayecto del buque ruso Anatoly Kolodkin. Según el legislador, este gesto permitió un respiro necesario frente a la crítica situación energética que atraviesa la isla.
Los congresistas indicaron que a su regreso harán un informe y continuarán trabajando en las iniciativas de otros colegas en la Cámara de Representantes para levantar las sanciones en Cuba.
Dejá tu comentario