«El Gobierno Federal reitera su condena a cualquier acto que pretenda vulnerar la integridad de los periodistas en el ejercicio de su profesión y refrenda su convicción de que la prensa libre y crítica es la mejor garantía para el fortalecimiento de nuestra democracia», señaló el mandatario en una nota a Blancornelas.
Ortiz Franco falleció después de que le dispararan en la cabeza, el cuello y el pecho cuando estaba a 300 metros de la Oficina de Homicidios de la Procuraduría General de Justicia del estado de Baja California. Al periodista lo acompañaban sus dos hijos de diez y ocho años, que resultaron ilesos.
Horas después del crimen, el procurador de Justicia del estado de Baja California,
Ortiz, de unos 50 años, había acudido junto con sus hijos