El estreno de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal marcó un paso significativo hacia una mayor credibilidad de la entidad, según Morgan Stanley, aunque la institución advirtió que el endurecimiento de las condiciones de liquidez representa una amenaza más inmediata para los mercados de renta variable que la perspectiva de tasas de interés más altas.
Morgan Stanley afirma que Kevin Warsh consolida la credibilidad de la Fed, pero ve riesgos de liquidez
Caída de acciones y bonos, dólar fuerte y oro débil marcaron la primera reacción bursátil. El banco advierte que el endurecimiento de la liquidez es una amenaza más inmediata que la suba de tasas.
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Warsh consolida a la Fed: Su primera reunión como presidente elevó la credibilidad de la entidad, según Morgan Stanley.
El flamante titular de la Reserva Federal encabezó su primera reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) la semana pasada, y la reacción inicial del mercado conllevó caída de acciones y bonos, aplanamiento bajista de la curva de rendimientos, fortalecimiento del dólar y un debilitamiento del oro. Estos hechos, en opinión de Morgan Stanley, significan una señal de que el nuevo presidente está tomando las decisiones correctas.
Michael Wilson, estratega de renta variable del banco, quién había respaldado el nombramiento de Warsh desde febrero, señaló que la relación S&P 500/Oro subió cerca del 40% desde su nominación, lo que "refuerza nuestra visión de que los mercados le están dando el beneficio de la duda", afirmó.
En ese sentido, Wilson indicó que "específicamente, creemos que los mercados están señalando que Warsh puede transformar la Fed, reducir la dependencia del balance general como herramienta de política y ayudar a restablecer la confianza en los responsables de política monetaria".
Enfoque principal y riesgos
Kevin Warsh envió un mensaje claro de que el enfoque principal de la Fed es la inflación, no el crecimiento ni los mercados laborales, y señaló que el banco central no había alcanzado su objetivo de inflación durante cinco años consecutivos.
La sugerencia de Warsh de que se siente cómodo con una inflación que tenga un "2 como primer dígito", lo que implica un rango de 2 a 2.9% en lugar de un objetivo fijo del 2%, fue vista como un reconocimiento sutil de la necesidad de "calentar la economía" para ayudar a gestionar la carga de la deuda a largo plazo.
Morgan Stanley señaló que "la liquidez sigue siendo el mayor riesgo para los mercados de renta variable a corto plazo, más que cualquier temor sobre que la Fed suba las tasas para combatir la inflación". Añadieron que los indicadores de liquidez propietarios apuntan a que los vientos en contra persistirán hasta julio.
Sin embargo, a pesar de las incertidumbres a corto plazo, Morgan Stanley mantuvo que las ganancias corporativas siguen siendo el principal motor del mercado alcista y es probable que superen las expectativas para todo el año, compensando la compresión de múltiplos observada en lo que va del año.
En el frente macroeconómico, los economistas de Morgan Stanley señalaron que la reacción del mercado a la reunión del FOMC fue algo exagerada. Su escenario base sigue siendo que la Fed se mantendrá sin cambios este año.
Escribió Morgan Stanley que "la inflación relacionada con los aranceles está disminuyendo, y los precios del petróleo considerablemente más bajos significan que los ’efectos de segunda ronda’ son poco probables". Y concluyó que "por lo tanto, el participante mediano del FOMC que busca subir las tasas una vez este año pero recortarlas el próximo, tendría que reconsiderar su postura si la inflación resulta notablemente más moderada de lo esperado".



