Al menos diecisiete personas murieron hoy en distintos puntos de Siria por la represión de las fuerzas leales al régimen de Bashar al Asad, según informaron los opositores Comités de Coordinación Local. Mientras, el gobierno de Irán negó que la ONU descubriera evidencias sobre un supuesto suministro de armas por parte de Teherán.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El comité precisó que hubo once muertos en la provincia central de Homs, cuatro en Idleb (norte), uno en los alrededores de Damasco y otro en Hama (centro). Tres de los fallecidos en Idleb, provincia fronteriza con Turquía, son soldados desertores a los que dispararon las fuerzas de seguridad cuando intentaban esconderse en el cementerio de la localidad de Ariha.
La violencia persiste en Siria, donde, según la ONU, más de 5.000 personas han perdido la vida desde que comenzaron a mediados de marzo del año pasado las protestas contra el régimen de Al Asad, que acusa a "grupos armados terroristas" de estar detrás de ellas.
El jefe de Operaciones de la misión de observadores, Adnan Isa al Jodeir, anunció en El Cairo que van a enviar otros diez expertos a Siria el próximo jueves de Arabia Saudita, Egipto y Somalia. Está previsto que la misión concluya el próximo jueves, aunque se espera que se decida su prórroga hasta el próximo domingo, día 22 en una reunión de los ministros de Asuntos Exteriores árabes en la capital egipcia.
Dicha reunión estará precedida el sábado de otra del grupo de contacto de la Liga Árabe para Siria en la que se estudiará un informe elaborado por los observadores. En la actualidad, los observadores están en las zonas de Homs (centro), Deraa (sur), Idleb (norte), Hama (centro), Damasco, y Latakia (oeste), entre otras.
Por otra parte, Irán rechazó las acusaciones de presunto suministro de armas. El Ministerio de Exteriores francés, Alain Juppé había señalado que la entrega del régimen iraní a Siria era escandaloso, aunque no dio datos concretos sobre el tipo y la cantidad de armas llevadas al país. "Las informaciones francesas son infundadas y no cuentan con pruebas", apuntó ante la prensa el portavoz del ministerio de Exteriores iraní, Ramin Mehmanparast.
Dejá tu comentario