6 de marzo 2002 - 00:00

Continúan los ataques de EEUU sobre Afganistán

Las fuerzas norteamericanas seguían bombardeando la mañana del miércoles las montañas de Arma (este de Afganistán), donde los combatientes talibanes y de la red Al Qaeda, según los responsables estadounidenses, han sufrido ya unas 400 bajas.

"Matamos a unos 400 miembros de Al Qaeda", declaró el mayor Brian Hilferty, portavoz de las fuerzas estadounidenses, al hacer un balance de los cinco días que duran ya los combates en la región de Gardez.

Estas supuestas duras pérdidas no impiden que los combatientes islamistas atrincherados en las montañas sigan siendo centenares, según las fuentes militares interrogadas durante las operaciones.

Por su lado, los norteamericanos han perdido ya ocho hombres en combate, el lunes: siete al ser derribado el helicóptero MH-47 en el que viajaban y uno más cuando un aparato similar fue alcanzado por una granada.

El martes, aparatos Cobra AH-1 del Cuerpo de Marines fueron enviados en refuerzo desde el portahelicópteros "Bonhomme Richard", estacionado en el Océano Indico, señaló un portavoz de la comandancia norteamericana.

En Gardez, capital de la provincia de Paktia, los habitantes interrogados este miércoles por un periodista de la AFP declararon que los aviones de Estados Unidos bombardearon toda la noche y la madrugada las montañas, que están a unos 40 km de la ciudad.

Un comandante local, interrogado por la agencia Afghan Islamic Press (AIP, con base en Pakistán), afirmó que los bombardeos de la noche fueron combinados con algunos ataques por tierra, los que son más difíciles de lanzar en el día debido a la resistencia del campo adverso.

Las fuerzas de la coalición "ganaron terreno a Al Qaeda esta noche, durante una ofensiva del lado de la aldea de Shahi Kot", al sur de Gardez, declaró el comandante local Wazir Khan Zadran, interrogado por teléfono.

"No ha habido hasta ahora ningún ataque terrestre en los frentes oeste y este. Sólo han sido lanzados en el flanco sur", donde está Shahi Kot, agregó.

La operación "Anaconda" fue lanzada el sábado pasado contra un bolsón de resistencia de los talibanes y de gente de la red Al Qaeda, de Osama bin Laden, el millonario saudita que supuestamente instigó los ataques terroristas antinorteamericanos del 11 de setiembre.

En Washington, el general de brigada John Rosa, de la US Air Force, subdirector de operaciones del comando conjunto, anunció por su parte que la operación coligada prosiguió el martes con asaltos combinados de la aviación y de tropas terrestres.
Rosa también afirmó que numerosos combatientes enemigos habían muerto, lo que es "un cambio", según dijo, ya que las fuerzas de la coalición habían chocado desde el inicio de "Anaconda" con una resistencia inesperada.

"El cambio es que hemos matado a mucha gente. Ellos (los combatientes talibanes y de Al Qaida) ya no se pasean como antes. Estamos atrincherados", dijo. "Pensamos que aún quedan cientos", agregó Rosa.

A su vez, el comandante de la operación "Anaconda", general Frank Hagenbeck, calculó en varios cientos el número de talibanes y combatientes de Al Qaeda muertos, pese a las dificultades iniciales.

"El martes localizamos a varios cientos, equipados con morteros. Los hemos golpeado y hemos matado a varios cientos", subrayó Hagenbeck.

Dejá tu comentario

Te puede interesar