Los bloqueos, que habían comenzado el domingo en la noche y ayer se habían extendido a 40 puntos clave en las carreteras del país, se redujeron más tarde a un solo punto, dijo el Centro de Información Carretera. «Todo terminó», dijo un portavoz del centro.
Las protestas son, hasta ahora, el más fuerte reto que ha enfrentado el gobierno conservador francés que tiene apenas cinco meses en el poder. Las autoridades enfurecieron a los sindicatos al anunciar planes de privatizar empresas estatales, además de reformar el sistema de pensiones y establecer recortes presupuestarios.
El primer ministro
Los camioneros que habían detenido sus vehículos en las carreteras aledañas a Lille comenzaron a desbloquearlas ayer para abrir las vías de comunicación de un gran centro regional de distribución de alimentos.
Los camioneros, indignados por una oferta de salario de sus empresas que dividió al movimiento sindical, bloquearon 40 puntos en horas de la mañana, observados por policías con órdenes de no permitirles paralizar la economía, pero a media tarde sólo bloqueaban 15 sitios.
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