El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Yo no compré a nadie", aseguró Valerio, repitiendo lo que ha defendido hasta ahora. "No creo en (que haya habido esos) salariazos" a parlamentarios, dijo.
También defendió que la financiación de contabilidades ilegales de partidos, "es una práctica normal de empresas con políticos". El sistema explicado por Valerio, es el siguiente: contraía préstamos con bancos brasileños, con el aval de sus empresas, y entregaba el dinero al PT o a los políticos que ese partido ordenaba, para que este dispusiera de una contabilidad que no tenía que declarar.
El publicista de 44 años se beneficiaba a su vez con millonarios contratos de publicidad con el Gobierno. Aun así, aseguró que "nunca di un centavo a ningún ministro, a ningún presidente de la República".
Valerio también reconoció que no inventó ese sistema ahora. El publicista aplicó el sistema de financiación ilegal bajo el gobierno anterior del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), hoy en la oposición.
El publicista confirmó que "ayudó" en la campaña electoral de 1998 del entonces gobernador del estado de Minas Gerais Eduardo Azeredo, hoy presidente del PSDB.
Afirmó no sólo que el valor de ese préstamo, por 9 millones de reales (igual cantidad de dólares entonces) no le fue devuelto, sino que además no osó reclamarlo. Sostuvo no valía la pena pelear, ya que el PSDB era el partido en el gobierno del país.
Valerio comenzó a tener contratos de publicidad con empresas estatales bajo ese gobierno.
Dejá tu comentario