Washington (EFE, El Mundo, AFP, Reuters) -El éxodo de los principales colaboradores de George W. Bush se prolongó ayer con la renuncia de Fran Townsend, la principal asesora en antiterrorismo y seguridad interior de la Casa Blanca, un hecho que golpea especialmente a un mandatario que ha hecho de ese tema la máxima prioridad de su gestión.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Townsend, de 45 años, estaba desde mayo de 2004 en el cargo, que fue creado después de los atentados del 11 de setiembre de 2001.
En la larga lista de colaboradores de Bush que han renunciado en los últimos meses figuran el principal asesor político presidencial, Karl Rove; el secretario de Comunicación, Tony Snow; y los secretarios de Justicia y Defensa, Alberto Gonzales y Donald Rumsfeld, respectivamente.
A ellos se suman Dan Bartlett, asesor político del presidente y uno de sus colaboradores más cercanos en los últimos trece años; Harriet Miers, que fue jefa de gabinete de la Casa Blanca; Rob Portman, director de Presupuesto; Sara Taylor, directora política; y J.D. Crouch y Meghan O'Sullivan, asesores en cuestiones de seguridad nacional.
Otros nombres
Pese a lo mucho que ha sido analizado por los medios locales, este goteo constante de salidas del entorno cercano a Bush parece no preocupar al presidente, quien, según la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, tiene ahora a su alcance otros nombres de confianza, como el recientemente nombrado secretario de Justicia, Michael Mukasey, y Ed Gillespie, consejerode la Casa Blanca. En el comunicado emitido ayer por la Casa Blanca que informó de la marcha de Townsend, Bush indicó que ésta siempre «ha proporcionado consejos sabios sobre cómo proteger mejor a los estadounidenses de las amenazas del terrorismo».
«Ha sido una firme dirigente en el esfuerzo para prevenir e impedir ataques y para decidir cuál es la mejor manera de responder a los desastres naturales», agregó Bush. «Hoy en día estamos más seguros gracias a su liderazgo», indicó el presidente.
En su carta de dimisión remitida al presidente, Townsend, que al parecer ya tiene una serie de ofertas del sector privado, señaló que se tomaba «un respiro del servicio público con un profundo sentido de gratitud».
Perino reveló en declaraciones a la prensa que Townsend llevaba varios meses barajando la idea de su salida y que lo habló con el propio Bush.
Townsend había ejercido anteriormente de asistente del fiscal de distrito de Brooklyn (Nueva York), donde se ocupó de casos relacionados con narcóticos, y también fue consejera del fiscal general y asesora del Consejo de Seguridad Nacional.
La funcionaria era conocida por desarrollar una serie de estrategias de urgencia para, por ejemplo, responder en caso de que estallara una pandemia y para compartir información por si surgiera un problema de urgencia nacional.
Dejá tu comentario