Los roces comenzaron la semana pasada, cuando Lima se disgustó por la cálida recepción que Chávez le brindó, en Caracas, al candidato a presidente de Perú y líder nacionalista Ollanta Humala.
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Los roces comenzaron la semana pasada, cuando Lima se disgustó por la cálida recepción que Chávez le brindó, en Caracas, al candidato a presidente de Perú y líder nacionalista Ollanta Humala.
Cuando el incidente parecía superado, Chávez sostuvo el martes que Lourdes Flores, candidata de la alianza derechista Unidad Nacional y rival de Humala, era "la candidata de la oligarquía".
"Que quede claro. Hugo Chávez es presidente de Venezuela, no es presidente de América Latina, y creo que puede tener todos los petrodólares que quiera, pero eso no le permite desestabilizar la región", respondió Toledo hoy.
La cancillería peruana ya había protestado contra Venezuela acusándola de "intromisión en asuntos internos" por los gestos y declaraciones de Chávez sobre las elecciones peruanas del próximo 9 de abril.
Caracas no se quedó atrás y respondió a través del vicepresidente José Vicente Rangel, quien el miércoles calificó de "inmenso fracaso" la gestión de Toledo al frente de la nación andina.
"Se observa que el mandatario peruano carece de sindéresis (capacidad de juicio) y sus opiniones políticas sin duda que están veladas por el inmenso fracaso que caracteriza a su gestión", afirmó.
Rangel insistió en que Flores es "vocera de poderosos grupos oligárquicos", y criticó que "cada vez que visita Venezuela (ella) se dedica de manera insolente a atacar al Presidente venezolano".
"El Gobierno venezolano no desestabiliza, más bien estabiliza la región cuando ataca los problemas sociales que constituyen la causa que alimenta la miseria, la cual representa la mayor fuerza promotora del desequilibrio en la zona", agregó.
"El Gobierno del Perú tiene piel de recién nacido. Es de una conmovedora susceptibilidad cuando se refiere a Venezuela, que ojalá tuviera con otros países y otras circunstancias", insistió Rangel.
En respuesta a las declaraciones de Chávez, la candidata aludida, Lourdes Flores, reaccionó indignada: "Es una injerencia inaceptable. No vamos a tolerar de ninguna manera que un mandatario extranjero venga a decir a los peruanos por quién votar".
En sus declaraciones en Caracas, el gobernante venezolano sostuvo que Flores "no nos quiere a nosotros, los soldados".
"Las oligarquías siempre han dicho que nosotros somos brutos, los 'gorilones', los 'sargentones'. Nos dicen sargentos, como si serlo fuera algo indigno", declaró.
Chávez también reiteró su respaldo al nacionalista Humala, con quien conversó la semana pasada en Caracas, señalando: "Se puso bravo el presidente de Perú. ¡Qué hago yo! Quería conocerlo y hablamos seis horas".
En tanto, el primer ministro peruano, Pedro Pablo Kuczynski, rechazó las imputaciones del vicepresidente de Venezuela, José Vicente Rangel, quien tildó de "inmenso fracaso" la gestión del mandatario peruano, en medio de una polémica entre Lima y Caracas.
Kuczynski sostuvo que las opiniones de Rangel "no tienen ningún sustento" puesto que los resultados económicos y financieros del gobierno peruano "tienen un crecimiento sostenido".
"Por lo tanto no se puede tildar como un rotundo fracaso a la administración del presidente Alejandro Toledo", respondió. Rangel dijo en Caracas que el mandatario peruano "carece de sindéresis (capacidad de juicio) y sus opiniones políticas sin duda están veladas por el inmenso fracaso que caracteriza a su gestión".
Las relaciones entre Lima y Caracas han estado salpicadas de altibajos en los últimos años.
Poco después del golpe que en abril de 2002 depuso por 24 horas a Chávez, Toledo declaró a la prensa que Chávez "no era santo de mi devoción" y que los pueblos "tienen derecho a remover a sus gobiernos".
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