Estambul - Las fuerzas gubernamentales sirias reanudaron ayer su avance en el norte de Jan Sheijun, ciudad estratégica en la región de Idlib (noroeste), donde un convoy militar turco fue atacado el domingo, provocando un aumento de tensiones entre Damasco y Ankara.
Crece la tensión entre Turquía y Siria
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Las tropas del régimen de Bashar al Asad, apoyadas por su aliado ruso, lograron el domingo por la tarde ingresar en Jan Sheijun. En reacción, “vehículos turcos cargados con municiones se dirigieron” hacia el centro “para socorrer a los terroristas”, señaló el ministerio de Relaciones Exteriores sirio.
Según la ONG Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), los bombardeos sirios y rusos se concretaron para intentar evitar que este convoy continuase su camino, abatiendo a tres combatientes rebeldes. Turquía condenó “firmemente” este ataque. En un comunicado el ministerio de Exteriores juzgó que este incidente “contradice los acuerdos existentes, la cooperación y el diálogo con Rusia”. La mayor parte de la provincia de Idlib y zonas de las vecinas Alepo, Hama y Lataquia aún escapan al control del régimen de Asad, tras ocho años de conflicto. Esta región, dominada por el grupo yihadista Hayat Tahrir al-Sham y alberga a grupos rebeldes pro-turcos, es objetivo desde abril de bombardeos casi cotidianos del régimen de Damasco y Moscú.



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