Crece tensión en Siria: el presidente denunció conspiración pero no habló de reformas
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Bashar Al Assad.
La asesora presidencial Buthaina Shaaban había anunciado la semana pasada una serie de reformas, entre las que se destacaban el aumento de sueldos y la suspención del Estado de emergencia, medida esta última que no fue llevada adelante y representa uno de los mayores pedidos de los opositores.
Ante el parlamento, Al Assad aseguró que el objetivo de los "conspiradores" es "fragmentar y hacer caer a Siria" e "imponer una agenda israelí". "Nos sacrificamos por tí con nuestra alma y nuestra sangre, Bashar", eran algunos de los cánticos con los que lo habían recibido antes sus simpatizantes ante la sede del Parlamento, indicó la agencia de noticias alemana Dpa.
El martes el gabinete sirio renunció en masa en medio de las mayores protestas en décadas en el país árabe, horas después de que cientos de miles de sirios salieran a las calles de Damasco y otras ciudades para apoyar al presidente Bashar Al Assad ante la ola de manifestaciones opositoras.
Al menos 61 personas murieron por la represión en Daraa desde el 18 de marzo, dijo la organización internacional Human Rights Watch; y otras 12 perdieron la vida el fin de semana en la ciudad portuaria de Latakia, en el noroeste del país.
Al Assad llegó a la presidencia de Siria en 2000, luego de la muerte de su padre, el entonces presidente Hafez Al Assad. Con un Estado laico, Siria es un país gobernado por el Partido Baaz desde 1963 y es el único autorizado por el régimen. El líder partidario es el mandatario local.
Ubicada en Medio Oriente, Siria tiene sus fronteras con Turquía, Irak, Jordania, Líbano e Israel, país este último con el que se enfrentó en una guerra en 1967 y que desde ese momento ocupa las Alturas de Golán, en contradicción con resoluciones de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
La economía siria no sólo depende de la industria petrolera, sino que la agricultura y la ganadería aportan un 27% y 22%, respectivamente, a un Producto Bruto Interno per capita que oscila los 2.700 dólares en una población de 23 millones de habitantes.
Según datos del Banco Mundial, la pobreza en Siria acosa a un 11% de la población y el desempleo es del 10,3%, mientras que la alfabetización llegó al 84% y el desarrollo humano al 90%.




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