Según el gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC) y las organizaciones sociales que lo apoyan, más de 1 millón de personas acudió a la Plaza de la Revolución de La Habana y otros 5 millones de ciudadanos participaron en concentraciones en todo el país.
En un discurso leído en 45 minutos, Castro negó que su gobierno viole los derechos humanos y dijo que el ejemplo de Cuba «debería constituir una vergüenza para los conjurados con los EE.UU. en Ginebra si conservaran siquiera la libertad de avergonzarse».
Uruguay rompió sus relaciones diplomáticas con Cuba la semana pasada después de que Castro llamara «lacayo» y «abyecto Judas» al presidente de ese país,
Uruguay, México, la Argentina, Costa Rica, Chile, Guatemala y Perú votaron a favor de una resolución presentada por el primer país en Ginebra que cuestiona la situación de los derechos humanos en Cuba.