Londres - Millones de personas votaron ayer en Inglaterra y Gales en unas elecciones locales marcadas por la reñida batalla por la alcaldía de Londres, cuyo resultado podrían condicionar el futuro del primer ministro laborista, Gordon Brown. Los sondeos auguraban un sensible retroceso del partido del sucesor de Tony Blair, que podría perder hasta 200 de los 4.102 mandatos que están en juego en 159 distritos electorales. Los comicios son considerados un preludio de lo que podría ocurrir en las próximas elecciones generales, previstas para 2010. Los resultados de la crucial disputa serán divulgados hoy.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario