2 de agosto 2006 - 00:00

Cuba informó que demandará días ''veredicto'' sobre Castro

De mínima, podrían ser divertículos en el intestino que produjeron sangrado. De máxima, alguna forma de cáncer. Y en el intermedio de posibilidades, una úlcera perforada. Hay convulsión y especulación mundial sobre la operación a Fidel Castro, quien por primera vez en 47 años de dictadura derivó el poder provisoriamente en su hermano Raúl, de 75 años, 5 menos que el barbado dictador. Cuba insiste en que los comunicados los dicta el propio Fidel Castro, inclusive el de ayer, donde habla de que el «veredicto» sobre su salud se conocerá en días. Esta demora -que podría significar biopsias, cuyos resultados deben aguardarse- aumenta las expectativas mundiales por lo que podría significar el fin del marxismo en la isla de Cuba, uno de los dos países del mundo (el otro es Corea del Norte) donde sigue implantado el sistema marxista-leninista.

La indisposición de FidelCastro fue el tema dominanteen cada calle y en cadacasa de Cuba. La prensaoficial se limitó a reproducirel comunicado firmado porel propio presidente,dejando desinformada a lapoblación.
La indisposición de Fidel Castro fue el tema dominante en cada calle y en cada casa de Cuba. La prensa oficial se limitó a reproducir el comunicado firmado por el propio presidente, dejando desinformada a la población.
La Habana (AFP, EFE, ANSA, Reuters) - Los cubanos siguieron ayer sus actividades con normalidad, pero las especulaciones sobre el verdadero estado de salud de Fidel Castro y sobre el futuro del régimen comunista pusieron en evidencia un alto grado de nerviosismo e incertidumbre. Mientras, la disidencia osciló entre la cautela y tibias esperanzas de que Raúl Castro, reemplazante por ahora interino del dictador, ponga en marcha una agenda política reformista.

En un segundo comunicado oficial leído ayer a la tarde en la televisión, el propio Castro señaló: «Puedo decir que es una situación estable, pero una evolución general del estado de salud necesita el transcurso del tiempo; lo más que podría decir es que la situación se mantendrá estable en muchos días, antes de poder dar un veredicto».

«De ánimo me encuentro perfectamente bien, y lo importante es que en el país todo marcha y marchará perfectamente bien, el país está preparado para su defensa por las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el pueblo», añadió en el texto leído en el programa «Mesa Redonda», que no avanzó en cuál es el diagnóstico de los médicos.

El lunes a la noche, un comunicado atribuido también al líder cubano había hablado de una «operación compleja» de urgencia, dispuesta a raíz de un sangrado intestinal, producto a su vez del «estrés extremo» que le provocó el esfuerzo de su reciente viaje a Córdoba (Argentina) y de las celebraciones por la fiesta patria del 26 de julio.

La noticia cayó como una bomba, y ayer no se hablaba de otra cosa en las esquinas, los parques, las tiendas, las casas y los centros de trabajo de La Habana y las provincias del país, donde, pese a la conmoción, no se paralizó ninguna actividad económica, social o cultural.

En sectores de La Habana, como el casco histórico, se notaba no obstante la presencia de militares, en tanto que las Brigadas de Respuesta Rápida fueron activadas en ciertos barrios ante una eventual acción de opositores, informaron algunos vecinos.

Once millones de cubanos en la isla esperaban con impaciencia un reporte del estado de salud del casi octogenario gobernante, quien la noche del lunes les anunció, en una proclama leída en televisión por su secretario personal, que cedía provisionalmente el poder a su hermano, tras ser operado por una hemorragia intestinal.

«No sé si pensar que nos están preparando para lo que va a venir por su avanzada edad. El ya no está para esas correrías», dijo un hombre de 52 años, vecino del Vedado y que trabaja de custodio en un barrio capitalino.

«Ya debería dejar el poder. Yo no quiero que se muera Fidel, la gente lo que quiere es
que ya se vaya, pero que se reponga»,
manifestó una mujer de 62 años, empleada doméstica en el sector residencial de Miramar.

  • Reafirmación

    La jornada de trabajo comenzó en algunas instituciones estatales, como en la Aduana del Puerto de La Habana, con «actos de reafirmación revolucionaria», durante los que los empleados ratificaron su apoyo a la revolución, al « comandante en jefe» y ahora a su sucesor.

    Muchos perciben la situación como «muy seria». Acostumbrados a ver a Castro como un roble, recuerdan que ésta es la primera vez que entrega sus funciones plenas, lo que no hizo cuando se desmayó en junio de 2001 o cuando sufrió una caída en octubre de 2004 que le fracturó el hombro derecho y la rodilla izquierda. Algunos, no obstante, confían en la pronta recuperación del hombre fuerte.

    «Va a haber los que quieran formar alboroto, pero la vida continúa. El sale de ésta», dijo un joven de 29 años de un sector residencial del oeste de la ciudad. Otros comentaban sobre cómo veían un futuro con Raúl Castro en el poder. «Fidel es más político, el otro no es fácil», dijo una mujer de 50 años que habita en el reparto Guiteras, en el este de La Habana.

    En las calles se apreciaba gente leyendo la primera plana del diario oficial «Granma», ocupada por completo por la proclama. Los medios cubanos, bajo control del Estado, repetían el texto leído la noche del lunes por el secretario personal de Castro, Carlos Valenciaga.

    Mientras una avalancha de llamadas telefónicas desde Miami colapsó las comunicacionesentre esa ciudad y La Habana, lo que dejó algunos teléfonos interrumpidos durante el día.

    En tanto, varios referentes de la disidencia interna coincidieron en que ha llegado el momento del cambio.

    Eloy Gutiérrez Menoyo, ex comandante de la revolución cubana y líder del grupo moderado Cambio Cubano, opinó que «sería una gran oportunidad para que Raúl pudiera iniciar algunos cambios, indudablemente necesarios, que no ha dado en esa dirección el propio Fidel».

    «Creo que más tarde o más temprano tendrán que reconocer que el país se hace de la diversidad y que por supuesto lo del partido único resulta altamente aburrido y sin posibilidad alguna de futuro», agregó Gutiérrez Menoyo, quien estuvo encarcelado, exiliado en Miami y regresó a Cuba en 2003 tras 20 años de destierro.

    Laura Pollán, representante del movimiento Damas de Blanco, que en 2005 obtuvo el premio Sajarov del Parlamento Europeo a la defensa de los derechos humanos, dijo que, en nombre de las esposas y familiares de los presos políticos, «quisiera que los cambios ojalá se hagan realidad muy pronto».
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