Comunicó que "sobre el Gobierno de ese país recaerá por entero la responsabilidad de lo que pueda ocurrir". Estas declaraciones se relacionan con otro incidente que ocurrió hace dos semanas, cuando seis cubanos secuestraron otro avión para emigrar a EEUU. Allí fueron puestos en libertad condicional bajo fianza. Pero Cuba exigía que fueran repatriados para ser juzgados.
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Pero, según una nota del gobierno cubano, el avión tuvo que aterrizar en el aeropuerto José Martí de La Habana por falta de combustible, y pasó la noche estacionado en la pista con los pasajeros y tripulación a bordo.
"El individuo está ubicado al final de la aeronave al parecer con dos granadas en la mano. Es posible que cuente con cómplices que están junto a él", dijo la única nota emitida por el gobierno en la noche del lunes.
"Las autoridades cubanas (...) realizan el máximo esfuerzo por buscar una solución que preserve la seguridad y la vida de los pasajeros y tripulantes", añadió.
Las autoridades estuvieron tratando de convencer al secuestrador para que se rindiera, dijo un funcionario del aeropuerto, adonde llegaron por la noche efectivos del cuerpo élite de seguridad.
En la madrugada del martes los reporteros presentes en el aeropuerto fueron conducidos durante varias horas al interior del edificio, donde no podían ver el avión, por lo que se desconoce si todos los pasajeros siguen a bordo.
En la mañana del martes, un camión de combustible se acercó y parecía que estaba abasteciendo el avión y también salieron a la pista dos autobuses, reportó un corresponsal de Reuters que se encuentra en el aeropuerto.
Desde que se inició el secuestro el aeropuerto de La Habana permanece cerrado y todos los vuelos están siendo desviados a Varadero.
Este incidente se produce tan solo dos semanas después del secuestro de un avión cubano que cubría la misma ruta entre Nueva Gerona, al sur de Cuba, y La Habana, por seis cubanos con cuchillos que obligaron al piloto a dirigirse a Cayo Hueso, Estados Unidos.
El gobierno cubano culpó a Estados Unidos de este nuevo secuestro por animar a los cubanos a salir ilegalmente de la isla, al concederles automáticamente la residencia a los que lleguen a suelo norteamericano.
"Sobre el Gobierno de ese país recaerá por entero la responsabilidad de lo que pueda ocurrir", dijo el gobierno cubano.
Los seis cubanos que secuestraron el avión DC-3 el 19 de marzo van a ser juzgados, acusados de piratería aérea.
La mayoría de los pasajeros y la tripulación regresaron en la isla, pero algunos decidieron quedarse aprovechando esa ley que facilita residencia a los cubanos que pisen suelo estadounidense.
El gobierno de Fidel Castro recibió complacido la noticia de que los secuestradores del avión eran acusados, pero se molestó cuando fueron puestos en libertad condicional bajo fianza y exigió que fueran enviados a Cuba para ser juzgados.
En el pasado se han producido numerosos casos de aviones y embarcaciones secuestradas o desviadas para tratar de llegar a Estados Unidos.
Otros miles de cubanos han atravesado el estrecho de la Florida en precarias embarcaciones.
Estados Unidos y La Habana rompieron sus relaciones diplomáticas poco después de la revolución de 1959.
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