Batasuna, considerada el brazo político de ETA, se enfrenta a un doble proceso de ilegalización por parte de la Justicia y el Parlamento español, apoyado en la Ley de Partidos Políticos aprobada a mediados de 2002.
La decisión alcanza también las formaciones predecesoras de Batasuna, Herri Batasuna y Euskal Herritarrok.
Con esa decisión, el Tribunal Supremo admite las demandas de ilegalización presentadas por la Fiscalía y la Abogacía del Estado en contra de Batasuna, que bajo ese nombre no podrá presentarse a las elecciones municipales que en España se celebran el próximo 25 de mayo.
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