ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

28 de octubre 2008 - 00:00

Denuncian presunto plan para matar a Uribe

ver más
El gobierno de Colombia denunció hoy un presunto plan de las FARC para matar al presidente Alvaro Uribe, que sin embargo fue relativizado por autoridades policiales, mientras la organización anunció que mantiene "intacta" su disposición al canje de rehenes por guerrilleros presos.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

"Nos llegó información de que hace muy poco pensaban atentar contra personalidades del país: el presidente, el ministro de Defensa (Juan Manuel Santos) y también incluyeron al alcalde de Bogotá (Samuel Moreno)", afirmó Luis Villarraga, delegado de la Procuraduría General, en una reunión sobre seguridad.

Sin embargo, en el mismo encuentro, el comandante de la Policía en Bogotá, general Rodolfo Palomino, sostuvo que no se puede desestimar la denuncia de la Procuraduría pero tampoco se la puede dar por cierta, según reportó la agencia noticiosa alemana DPA.

Mientras tanto, las FARC comunicaron que mantienen "intacta" su disposición a "explorar posibilidades hacia el canje humanitario y la paz con justicia social", pero reclamaron "un diálogo con amplitud y franqueza" para una salida pacífica al conflicto armado.

En una carta "a los colombianos partidarios de la solución política a los problemas de la guerra y la paz", fechada el 16 de octubre pero difundida hoy por la Agencia de Noticias Nueva Colombia (Anncol), las FARC manifestaron que se proponen discutir "sin dogmatismos, sectarismos y descalificaciones".

El comunicado se dio a conocer a pocos días de la liberación del ex congresista Oscar Tulio Lizcano, secuestrado por más de ocho años, quien fue ayudado en su fuga por el desertor de las FARC Wilson Bueno, alias Isaza.

El documento firmado por el Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC, reproducido por la agencia de noticias cubana Prensa Latina, responde a una carta enviada en septiembre por más de 160 personalidades colombianas a la jefatura del grupo para promover una salida negociada al conflicto colombiano.

Las FARC expresan su beneplácito por lo que interpretan como una invitación a explorar colectivamente caminos hacia la paz alejados del actual rumbo gubernamental de persistir en una solución militar a los problemas políticos, económicos y sociales de Colombia.

Asimismo, saludan "el florecimiento de una corriente de opinión que se aparta del triunfalismo y de la solución guerrerista a los grandes problemas nacionales".

Uribe afirmó hoy que el máximo líder de las FARC, Alfonso Cano, caerá por las operaciones que con "prudencia, persistencia y paciencia" cumplen militares que están tras su pista.

En declaraciones a radio Caracol, el mandatario sostuvo que el objetivo de su gobierno "no es dar de baja a los guerrilleros", por lo cual invitó a los miembros de las FARC a entregarse con garantías jurídicas y reafirmó el ofrecimiento de recompensas a los que deserten y liberen a rehenes.

El presidente -en declaraciones que reprodujo DPA- dijo que el gobierno estudia los instrumentos jurídicos que se aplicarán para beneficiar a Isaza.

Lizcano e Isaza fueron encontrados el domingo pasado por una patrulla militar que se movilizaba por un río del departamento de Chocó, en el noroeste del país.

El guerrillero desertor aseguró que las FARC tienden a desaparecer porque perdieron su rumbo político.

"Las FARC son un grupo muy reducido y sin un oriente político que van a desparecer; unos guerrilleros sin moral y una descomposición interna", describió Isaza, quien estuvo dentro de la organización durante 12 años.

En declaraciones que reprodujo la agencia noticiosa ANSA, Isaza afirmó que "los cercos que ha puesto el Ejército a la guerrilla son importantes porque así logran que no tengan acceso a lo que necesitan y eso les hace tomar la decisión de desmovilizarse".

El diario El Espectador, de Bogotá, señaló hoy que el líder de las FARC es perseguido por unos 2.500 militares y está oculto en un páramo a 3.600 metros de altura, con pocos hombres y sin armas antiaéreas.

Cano, de 60 años y cuyo nombre verdadero es Guillermo Sáenz, asumió el mando en marzo pasado, tras la muerte del fundador y hasta ese momento máximo jefe del grupo rebelde, Pedro Antonio Marín, alias Manuel Marulanda Vélez o Tirofijo.

Según informes de la inteligencia militar avalados por el gobierno, Cano resultó herido hace algunos meses en un brazo o una mano y es perseguido en una zona montañosa del departamento de Tolima.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias