El gobierno de Estados Unidos anunció que desbarató un presunto ataque del grupo extremista islámico al Qaeda que incluía el envío de al menos dos paquetes con explosivos despachados desde Yemen y que debían ser entregados en sinagogas de Chicago.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La alarma se activó gracias a los datos provistos por servicios de inteligencia de países aliados de Washington y resultó en el hallazgo de los paquetes sospechosos en la estación aérea de East Midlands, en Inglaterra, y en Dubai, en los Emiratos Arabes Unidos, adonde habían llegado a bordo de aviones de la empresa de cargas UPS.
Al comentar la marcha de la investigación, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que su gobierno consideró el episodio como "una amenaza terrorista creíble contra nuestro país".
Los servicios de inteligencia, informó el presidente desde la sala de prensa de la Casa Blanca, lograron "identificar dos paquetes sospechosos destinados a Estados Unidos" y que estaban dirigidos "específicamente a dos lugares de oración judíos en Chicago".
"Vamos a tomar todos los pasos necesarios para proteger a nuestros ciudadanos de este tipo de ataques", aseguró el presidente, quien indicó que la inspección "inicial" de los paquetes sospechosos "determinó que aparentemente contenían material explosivo". El descubrimiento de los paquetes sospechosos puso al país en un alto nivel de alerta, con todas las cadenas televisivas noticiosas dedicadas por completo al presunto complot.
Después de hallarse los elementos sospechosos en Inglaterra y en Dubai, las autoridades norteamericanas ordenaron la inspección de otros aviones de UPS en los aeropuertos de Filadelfia, en Pennsylvania, y el de Newark, en Nueva Jersey.
Pocas horas después, el dramatismo se elevó más cuando se supo que un avión de la aerolínea Emirates, que había partido desde Yemen y se dirigía al aeropuerto JFK de Nueva York después de hacer una escala en Dubai, estaba siendo escoltado por dos aviones caza F15 de las fuerzas militares de Estados Unidos.
El Boeing 777 de Emirates aterrizó sin problemas en el aeropuerto neoyorquino, donde fue recibido por automóviles policiales.
Las autoridades explicaron que el avión fue escoltado por los cazas simplemente por precaución, ya que se suponía que el aparato transportaba carga despachada en Yemen.
En su breve mensaje, Obama destacó que el envío de los paquetes "se originó en Yemen" y prometió que trabajará para "destruir" la filial en ese país árabe del grupo al Qaeda, considerado responsable de los atentados del 11 de setiembre de 2001 contra el Pentágono y las torres gemelas de Nueva York.
Por su parte, el consejero para el contraterrorismo de la Casa Blanca, John Brennan, dijo que el gobierno está "revisando cuidadosamente" cargas originadas en Yemen.
"Estamos observando todo tipo de paquetes, transportes aéreos, de todo", dijo Brennan.
Obama había sido notificado de la pista de los paquetes sospechosos el jueves por la noche, y Brennan habló por teléfono con el presidente de Yemen, Ali Abdullah Saleh, en la mañana de hoy, precisaron voceros de la Casa Blanca.
Fuentes del gobierno de los Emiratos confirmaron que se hallaron explosivos en el paquete interceptado en Dubai, similar al que se detectó en East Midlands, y que ahora están esperando los resultados de los exámenes de laboratorio.
Estados Unidos sigue en máxima alerta desde los atentados del 11 de setiembre de 2001, cuando un grupo de extremistas de al Qaeda secuestró cuatro aviones comerciales y logró hacer estrellar dos de ellos contra las torres gemelas de Nueva York y otro contra el Pentágono, matando unas 3.000 personas.
El nuevo alerta llega, además, mientras los estadounidenses se preparan para votar el próximo martes en las elecciones de "medio término", cuando se renovará la cámara de diputados y un tercio del Senado.
Dejá tu comentario