5 de agosto 2003 - 00:00

Día clave para las reformas

Brasilia (AFP, DPA) - El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, asumió el comando de las negociaciones de la reforma del sistema de pensiones, que debe ser votada mañana en primera vuelta en el plenario de la Cámara de Diputados, mientras en la calle aumenta el descontento social.

La votación de este proyecto de reforma -se requieren dos votaciones con aprobación de tres quintos en cada cámara por ser una reforma constitucionalserá la primera gran prueba para la variopinta coalición construida por Lula, en la que participan ocho partidos que expresan todas las variantes del espectro ideológico.

• Gira cancelada

La cancelación de una gira presidencial por Africa, que debía iniciarse hoy, da idea de lo que se juega Lula en la votación de la reforma de las pensiones, destinada a reducir el déficit de la Seguridad Social -calculado en más de 18.000 millones de dólares para este añoy a disminuir los privilegios de los empleados públicos --tradi-cional feudo político de Lulacon respecto a sus colegas del sector privado.

El coordinador político del gobierno, el ministro José Dirceu, reunió ayer a los líderes legislativos de los partidos aliados para montar la estrategia para la votación del mañana. En tanto, Lula discutió la reforma con los ministros de Hacienda, Antonio Palocci; Previsión, Ricardo Berzoini; y el influyente secretario de Comunicación, Luiz Gushiken, además de Dirceu.

Las negociaciones con los sindicatos judiciales -que impusieron cambios al proyecto original de reforma previsionalfueron motivo de un enfrentamiento entre Palocci y Dirceu, ya que el ortodoxo ministro de Hacienda acusa a este último de haber cedido demasiado.

Las presiones de algunos sectores de la base aliada hacen presagiar que Lula tendrá que refrendar el acuerdo alcanzado la semana pasada con el poder judicial para limitar el salario de los jueces de los estados a 90,25% del de los miembros del Supremo Tribunal Federal -los funcionarios mejor pagados del país-y no a 75% como se había aprobado la semana pasada por una comisión de la Cámara.

Según los cálculos del ministro de las Pensiones,
Ricardo Berzoini, el aumento del tope máximo de los salarios va a tener repercusiones limitadas en el Presupuesto, ya que se compensará con la reducción también del tope de las pensiones no contributivas de 2.400 a 1.058 reales (de 800 a 352 dólares al cambio actual). El gobierno calcula que el ahorro acumulado que permitirá la reforma será hasta 2022 de unos 17.000 millones de dólares.

Los gremios estatales -que mantienen un paro de casi cuatro semanas-también quieren la creación de un fondo de pensiones complementario para cada órgano.

El diputado del Partido de los Trabajadores y segundo líder del gobierno en la Cámara,
Luiz Carlos Da Silva, conocido como «Profesor Luizinho», ha advertido que el gobierno no podrá ceder, «pero admite el riesgo de perder».

Dejá tu comentario

Te puede interesar